Hace 15 años Netflix llegó a México para modificar una costumbre que parecía inamovible: la manera de consumir televisión y cine; publica MILENIO.
Hoy, el aniversario de la plataforma ya no se mide sólo por las horas de contenido reproducidas, sino por la transformación que provocó detrás de ella; México pasó de ser un territorio para distribuir historias globales a convertirse en un lugar donde se producen relatos capaces de viajar por el mundo.
La prueba de esa evolución está en los 15 proyectos mexicanos que Netflix anuncia para 2027 y que compartió con MILENIO. La selección reúne cine, series y documentales, que funcionar como catálogo busca mostrar hasta dónde puede llegar una industria cuando una plataforma global decide apostar por el talento local.
“Confiar es apostar, es invertir, como ha hecho Netflix en México; confiar también es dar libertad a todos estos talentos para que de verdad puedan ofrecer diferentes tipos de historias, diferentes tipos de narrativas, soñar con hacer cosas diferentes, ser ambiciosos”, explicó Carolina Leconte, vicepresidenta de Contenido en México y Licencias Latam de Netflix.
La historia de Netflix en México comenzó en 2011, pero encontró un punto de inflexión cuatro años después con Club de Cuervos, su primera serie original en un idioma distinto al inglés, producida fuera de Estados Unidos. Después llegaron producciones que demostraron que una historia profundamente mexicana podía convertirse en un fenómeno internacional.
A lo largo de estos años, el país ganó peso dentro de la estrategia global de la compañía. Hoy Netflix ha producido o coproducido más de 200 títulos en México entre 2016 y 2025 y ha filmado en más de 100 ciudades y pueblos. En 2025 anunció además una inversión de mil millones de dólares en producción nacional para los siguientes cuatro años.
Las 15 historias de 2027
El cambio más interesante no está únicamente en las cifras, está en qué historias se consideran capaces de representar a México ante el mundo. Por eso, los nuevos proyectos no responden a una sola fórmula. El cine, por ejemplo, se mueve entre el espectáculo y las heridas sociales.
Contra el huracán, de Jorge Michel Grau, es un ejemplo de ello. Esta historia lleva a dos hermanos al centro del huracán Otis en Acapulco; mientras Contraataque, de Chava Cartas, expande su universo cinematográfico.
Ceniza en la boca, dirigida por Diego Luna, se desplaza hasta Madrid para contar la experiencia de dos hermanos mexicanos que se encuentran con una realidad migratoria compleja.
Para Leconte, la película de Diego Luna toca precisamente una conversación que trasciende fronteras, “es hablar de la dificultad que tenemos los latinoamericanos y los mexicanos para buscar oportunidades en otros países. Cómo nos ven en Estados Unidos, en Europa, el tema de la migración, el tema de las oportunidades, de dónde se encuentra la felicidad”, dijo.
Y si algo distingue esta nueva etapa es que la identidad mexicana no aparece como decoración, sino como punto de partida, “cuando nosotros pensamos en contenidos mexicanos tienen que saber a México, no es que le pongamos un elemento para que se sienta mexicano —afirmó la ejecutiva—. Lo auténtico no se puede copiar”.
Esa idea también atraviesa El enemigo del pueblo, la nueva película de Luis Estrada, situada en el México de 1993 y protagonizada por Emiliano Lach, Alfonso Herrera y Cassandra Ciangherotti, entre otros talentos mexicanos. Con ella, el director vuelve a utilizar la sátira política para mirar una época marcada por el desencanto y las ideas revolucionarias.
“Luis Estrada es uno de los talentos más impresionantes que tiene México; su sátira política es insuperable. En esta nueva película se va a centrar en una época muy pop, es como un reflejo de su propia vida. Luis es de esos directores que necesitan libertad absoluta y Netflix es perfecto para eso porque creemos en su voz”, explicó Leconte.
En paralelo, 35 días, dirigida por Kyzza Terrazas y protagonizada por Mauricio Ochmann, Zuria Vega y Diana Bovio, lleva la mirada a un problema mucho más íntimo: el alcoholismo y las consecuencias que tiene sobre una familia. No es casual que la plataforma coloque una historia de rehabilitación junto a proyectos de gran escala; es parte de la apuesta.
El mismo principio explica la variedad de sus documentales. La figura de Saúl Canelo Álvarez será observada fuera del ring en el documental dirigido por Juan Camilo Cruz, mientras El invencible verano de Liliana, de Inna Payán y Samuel Kishi, aborda el asesinato de Liliana Rivera Garza y la impunidad que lo rodeó, “confiamos en la visión que tienen”.
Marcos. Otro mundo posible, de Diego Enrique Osorno, se adentra en la lucha zapatista en Chiapas, y Keiko, de Santiago Fábregas, recupera la historia de la orca que marcó la infancia de toda una generación mexicana.
Así, los 15 títulos funcionan como algo más que una celebración de aniversario: son una declaración de hacia dónde quiere llevar Netflix su relación con México.
“Tenemos 15 proyectos muy diversos y muy diferentes entre sí para que la narrativa y el relato audiovisual mexicano lleguen a otro nivel. Nunca habíamos sido tan ambiciosos”, dijo Leconte; después de estos años, la pregunta ya es qué puede hacer el streaming por México, sino qué puede hacer México con el alcance global que le ofrece el streaming.
La respuesta de Netflix está en estos 15 proyectos, pero también en una convicción que Leconte coloca al centro de esta nueva etapa: “Yo creería que es la localía, es la mexicanidad. Eso nos ha permitido ser auténticos, no querernos parecer a nadie y en ese mismo rubro ha hecho que México brille más dentro de Netflix a nivel mundial”.
Imagen portada: MILENIO


