México registra octava cifra más alta de muertes prematuras asociadas a contaminación vehicular

Un estudio del ICCT estima que la contaminación del transporte terrestre estuvo asociada con 19 mil 600 fallecimientos prematuros en el país durante 2024.
AguaQuemada

septiembre 12, 2026

Un estudio del ICCT estima que la contaminación del transporte terrestre estuvo asociada con 19 mil 600 fallecimientos prematuros en el país durante 2024.

La contaminación generada por el transporte terrestre estuvo asociada con aproximadamente 19 mil 600 muertes prematuras en México durante 2024, la octava cifra más alta registrada a escala mundial, de acuerdo con un estudio del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés); publica MILENIO.

El análisis Health Benefits of Zero-Emission Transport Through 2050, consultado por MILENIO, advierte que las emisiones de los vehículos causaron cerca de 700 mil muertes prematuras y 250 mil nuevos casos de asma infantil a nivel mundial durante ese año. Esto equivale a una muerte cada 45 segundos y a un nuevo diagnóstico de asma pediátrica cada dos minutos.

Leticia Pineda, líder regional para México y Canadá del ICCT, explicó que la elevada carga sanitaria del país está relacionada con el número de vehículos en circulación y con la importancia del transporte dentro de sus emisiones contaminantes.

“El tema de los impactos en la salud del sector transporte son muy grandes y particularmente en México son mucho más, porque el sector transporte es la primera causa de emisiones de gases de efecto invernadero. (…) ¿Esto cómo se traduce en el día a día de los que vivimos en las ciudades? Pues es justamente que estamos expuestos a esas emisiones”, señaló en entrevista con MILENIO.

La especialista aclaró que la exposición no se limita a las personas que caminan o viven cerca de las avenidas, pues quienes conducen o viajan dentro de los vehículos también respiran los contaminantes presentes en el ambiente. De acuerdo con cifras preliminares del INEGI, hasta julio del 2026 había más de 54 millones de vehículos de motor en circulación registrados.

¿Cómo se calculan las muertes prematuras?

Las 19 mil 600 muertes prematuras no corresponden a personas cuyos certificados de defunción señalen directamente a la contaminación vehicular como la causa del fallecimiento. Son una estimación estadística de cuántas personas murieron antes de lo esperado debido a enfermedades relacionadas con la exposición a los contaminantes del transporte.

Para calcularlas, los investigadores analizaron la cantidad de emisiones producidas por los vehículos, la manera en que contaminantes como las partículas finas, el ozono y el dióxido de nitrógeno se dispersan en el ambiente, así como la relación que existe entre la exposición a estas sustancias y el desarrollo o agravamiento de distintas enfermedades.

“Tenemos una cuantificación de las emisiones y México tiene un inventario y cuantifica cuáles son las emisiones que se tienen de los vehículos en transporte. A partir de estas emisiones en escape también se hacen otros estudios de química atmosférica y ver cómo interactúan estas emisiones en el ambiente”, explicó Pineda.

La estadística considera a personas que murieron antes de lo esperado por enfermedades relacionadas a contaminantes del transporte. | Foto: Especial

El modelo considera padecimientos como cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2, enfermedades del corazón e infecciones respiratorias. También calcula los nuevos casos de asma infantil relacionados con la exposición al dióxido de nitrógeno.

Los resultados se obtienen al combinar estos datos ambientales con las tasas de enfermedad y mortalidad de la población. Por ello, las 19 mil 600 muertes deben entenderse como una estimación epidemiológica de la carga sanitaria provocada por la contaminación vehicular y no como un registro individual y exacto de fallecimientos.

Vehículos pesados contaminan más que su proporción en la flota

Aunque los automóviles particulares representan una parte importante del parque vehicular, los camiones de carga y las unidades de transporte público impulsadas por diésel generan una cantidad desproporcionada de contaminantes.

Pineda explicó que estos vehículos “tienen un número mucho menor en términos de flota”, pero “contaminan desproporcionalmente a su tamaño”, especialmente cuando son unidades antiguas o no cuentan con sistemas avanzados para controlar sus emisiones.

Entre los contaminantes más dañinos se encuentran las partículas ultrafinas, capaces de ingresar al sistema respiratorio y al torrente sanguíneo, así como los precursores que reaccionan en la atmósfera y favorecen la formación de ozono.

La afectación tampoco se distribuye de manera uniforme. Las niñas y los niños, las personas adultas mayores y quienes viven con enfermedades respiratorias o cardiovasculares enfrentan mayores riesgos. A ellos se suma la población que vive, trabaja o estudia cerca de avenidas, ejes viales y corredores con tránsito intenso.

“No importa que una persona tenga o no tenga coche; la contaminación nos está afectando en general a estos grupos de forma no tan equitativa”, advirtió la especialista.

Los vehículos pesados a diésel generan una cantidad desproporcionada de contaminantes en relación con el tamaño de su flota. | Foto: Especial

México puede acelerar la transición hacia vehículos eléctricos

El ICCT estima que México es el país de América Latina con mayor potencial para obtener beneficios sanitarios mediante una transición acelerada hacia vehículos de cero emisiones.

En un escenario de electrificación ambiciosa, el país podría evitar de manera acumulada alrededor de 228 mil muertes prematuras y 54 mil 400 nuevos casos de asma infantil entre 2025 y 2050. Con ello, se ubicaría entre las diez naciones que podrían salvar más vidas mediante la descarbonización del transporte.

El escenario contempla que prácticamente todos los vehículos nuevos vendidos en el mundo sean de cero emisiones en 2045. Si esta transición se concreta, las muertes prematuras ocasionadas anualmente por la contaminación vehicular podrían reducirse 63 por ciento y los nuevos casos de asma infantil, 80 por ciento hacia mediados de siglo.

En contraste, si las políticas actuales permanecen sin cambios, el ICCT proyecta que las muertes prematuras asociadas con el transporte terrestre aumentarán 82 por ciento en América Latina para 2050.

Pineda consideró que México puede acelerar la transición mediante una actualización ambiciosa de la NOM-163 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como con la publicación de la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica.

La NOM-163 establece metas sobre el promedio corporativo de emisiones de dióxido de carbono para los automóviles y camionetas ligeras nuevas comercializadas en México. La regulación contempla créditos para los fabricantes que incorporen vehículos híbridos, híbridos conectables, eléctricos o de celda de combustible.

“La norma tiene mecanismos de flexibilidad, entonces no es que todos los que venden coches tengan que vender vehículos eléctricos, pero sí debe de haber una intención y debe de haber una progresión para que puedan ofertar este tipo de vehículos”, explicó.

La transición a vehículos de cero emisiones podría evitar muertes prematuras y casos de asma infantil. | Foto: Especial

La vocera del ICCT sostuvo que estas reglas deben ofrecer metas claras y de largo plazo para que las empresas automotrices sepan cuáles serán los requerimientos ambientales que deberán cumplir y puedan planear la introducción de tecnologías más limpias.

Sobre la dependencia de México de los combustibles fósiles para generar electricidad, Pineda señaló que la renovación vehicular y la transformación de la matriz energética deben realizarse simultáneamente.

“No nos podemos esperar hasta que podamos producir la energía de forma más limpia; tenemos que hacer estas dos cosas en paralelo”, afirmó.

A diferencia de una unidad de gasolina o diésel, agregó, un automóvil eléctrico puede reducir indirectamente sus emisiones conforme aumenta la participación de las energías renovables en la red. Además, elimina las emisiones del escape en las ciudades, donde la concentración de vehículos representa una amenaza inmediata para la salud.

Para la especialista, la electrificación debe comenzar por las unidades de uso intensivo, como autobuses, camiones de carga y taxis, debido a que recorren más kilómetros, producen mayores emisiones y pueden recuperar con mayor rapidez la inversión mediante menores costos de operación.

“Todos respiramos el aire, entonces no importa si tu vehículo está en cierta colonia; al final todos estamos contribuyendo a la calidad del aire. Esto debe de ser un tema de prioridad y de salud pública que debe de ocupar a las autoridades”, concluyó.

Foto portada: Especial / MILENIO

Fuente:

// Con información de Milenio

Vía / Autor

// Staff

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