Iraní en Guanajuato vive el conflicto en Medio Oriente por teléfono

Hany Mohamed decidió dejar Irán hace más de 30 años y radicar en Egipto debido a los conflictos armados; ahora vive en León, Guanajuato.
AguaQuemada

marzo 30, 2026

Hany Mohamed Nabil Mohamed Mahmoud es iraní y desde hace 22 años vive en León, Guanajuato. Su religión, su cultura y sus costumbres las sigue rigurosamente. 

Reconoce que su familia, también tradicionalista, decidió dejar Irán hace más de 30 años y radicar en Egipto debido a los conflictos armados; de lo contrario, asegura, seguirían viviendo en su país de origen; publica MILENIO.

En este momento, con el conflicto escalando entre Estados Unidos, Israel e Irán, dice que sus padres y su hermana viven a diario en peligro, aun cuando los separan unos 2 mil kilómetros de las zonas donde se han registrado ataques con misiles.

Comenta que hace unos días, durante una llamada telefónica, sus padres le dijeron: “No entendemos por qué matan a tantas mujeres y niños en Medio Oriente, es injusto”.

Hany Mohamed Nabil tiene 52 años, habla ocho idiomas, se casó con una mujer leonesa que decidió convertirse al islam; tienen dos hijos y todos, además del español, hablan árabe e inglés.

Ramadán en León: fe en medio de la incertidumbre

MILENIO acompañó a Hany a una ceremonia del Ramadán —el periodo más sagrado para los musulmanes— que finalizó la noche del jueves 19 de marzo, donde se reunieron cinco hombres más: dos árabes, un egipcio, un turco y un mexicano que adoptó la religión tras casarse con una mujer iraní.

A partir de ese momento, mientras avanzaban los preparativos, la conversación se desarrolló entre pausas, rituales y reflexiones. El espacio donde se reunieron era sencillo, pero el ambiente estaba cargado de simbolismo.

Hany acomodó con calma su vestimenta tradicional mientras explicaba que durante el Ramadán cada acción tiene un significado espiritual.

“Cuando uno reza durante el Ramadán no solo piensa en sí mismo, también piensa en la gente que está sufriendo. En estos días yo siempre pido por mi familia y por todas las personas que viven en lugares donde hay guerra”, dice con preocupación.

Maghrib: oración del atardecer. (Foto: Dany Béjar / MILENIO)

“Mi familia en Medio Oriente vive con miedo”

Mohamed Mahmoud habla con inquietud sobre la ansiedad que le provoca pensar en sus padres: “En mi familia, ya son mayores, escuchan las detonaciones de los misiles, les genera miedo; esta tragedia se extiende cada vez más y más, es injusto que mi gente viva con temor”, expresa mientras acomoda el tapete de oración y observa el reloj para calcular el momento exacto del atardecer.

En medio de su testimonio, el contexto internacional se vuelve inevitable. En las últimas semanas, la tensión en Medio Oriente se ha incrementado con intercambios de ataques, amenazas y movimientos militares que mantienen en alerta a distintos países.

La situación ha generado un clima de incertidumbre para millones de personas, con restricciones en vuelos, cierres de espacios aéreos y limitaciones para desplazarse.

Para la familia de Hany, la guerra no es una noticia lejana: es una realidad que les impide moverse. No pueden viajar, no pueden salir, no pueden reencontrarse.

“Ellos quisieran venir a León, pero no pueden. Están prácticamente detenidos por la guerra”, dice preocupado.

El significado del ayuno y la vigilancia constante

Entre una explicación y otra, Hany alterna la conversación con los preparativos del rezo. Explica que el ayuno, conocido como sawm, inicia antes del amanecer tras el suhoor y se mantiene hasta la puesta del sol, cuando se rompe con el iftar. Más allá del alimento, señala, este proceso busca generar conciencia sobre el sufrimiento de otros.

“Uno entiende lo que es la necesidad, el hambre, pero también el dolor de otras personas”, comenta.

Iftar: momento en que se rompe el ayuno. (Foto: Dany Béjar / MILENIO)

Durante la entrevista, revisa constantemente su teléfono celular. En estos días, dice, vive pendiente de cualquier mensaje o llamada. Aunque su familia no está en el punto exacto de los ataques, sí escuchan detonaciones o sirenas.

Al retomar la plática, dice: “A veces oyen explosiones, aunque sean lejos. Eso ya no es normal. Yo trato de tranquilizarlos, pero me quedo pensando en lo que están viviendo”.

Un refugio de paz lejos del conflicto

La pequeña mezquita ubicada en León se encuentra al poniente de la ciudad; por fuera, nadie imagina lo que hay dentro. Es un lugar que pasa desapercibido, aunque para Mohamed Mahmoud y los suyos es su lugar seguro y el que le da paz.

Él sabe que en León el ambiente es tranquilo, con comida lista para compartir y un espacio de oración en calma, pero también reconoce que hay una realidad completamente distinta al otro lado del mundo.

“La guerra no la sufren los gobiernos, la sufre la gente. Las mujeres, los niños, las familias que quieren vivir tranquilas. Por eso uno se pregunta por qué tiene que llegar a esto”, reflexiona.

A pesar de la distancia, Medio Oriente sigue siendo parte de su identidad. México, dice, le ha dado estabilidad, familia y oportunidades, pero no borra sus raíces.

“Aquí tengo mi vida, pero uno nunca deja de pensar en su gente. Cuando hay conflictos allá, se sienten aquí también”, afirma.

También encuentra similitudes entre ambas culturas. Destaca el valor de la familia, la hospitalidad y el sentido de comunidad.

“En Medio Oriente la familia es el centro, pero en México también. Eso me sorprendió cuando llegué”, comenta.

Sin embargo, reconoce diferencias en la forma de vivir la religión. En muchos países de Medio Oriente, explica, la fe forma parte del ritmo diario, mientras que en México existe mayor diversidad y libertad religiosa.

“Eso es algo muy bueno, cada quien vive su fe como quiere”, añade.

Oración, comunidad y contraste de realidades

Conforme cae el sol, el ambiente cambia. El momento del rezo se acerca y el silencio se vuelve parte del ritual. Hany explica que durante el Ramadán también se realizan oraciones nocturnas llamadas tarawih, enfocadas en la reflexión y la paz.

El grupo inicia la oración. Movimientos sincronizados, inclinaciones y silencio absoluto llenan el espacio.

Al terminar, llega el momento del iftar. Dátiles, fruta, pollo y agua son compartidos entre los asistentes en un ambiente de fraternidad.

“En estos días, todas mis oraciones son por mi familia y por la gente que está sufriendo”, dice.

Mientras prueba el primer alimento del día (poco antes de las 19:00 horas), Hany vuelve a contrastar realidades: “Aquí podemos reunirnos en paz, rezar y comer. Eso es algo que a veces no se valora hasta que ves lo que pasa en otros lugares”.

Su historia, contada desde León, refleja una conexión directa con un conflicto internacional que sigue creciendo. A miles de kilómetros, su familia permanece en incertidumbre, sin poder salir, sin saber qué ocurrirá mañana.

Entre la fe y la guerra, Hany mantiene sus tradiciones como una forma de resistencia emocional, mientras su mirada permanece fija en un solo deseo: que la violencia termine y que su familia pueda, algún día, vivir sin miedo.

Musulmanes sirviendo jugo durante ceremonia. (Foto: Dany Béjar / MILENIO)

Claves del conflicto: origen, duración y diferencia horaria

El sábado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva de gran escala contra objetivos en todo Irán, incluidos puntos sensibles en Teherán y áreas vinculadas al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, con un solo objetivo: tomar el control.

Tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei, Mojtaba Khamenei, hijo del anterior ayatolá, fue proclamado nuevo líder supremo de Irán. Miles de personas han muerto casi cuatro semanas después de que Estados Unidos e Israel bombardearan Irán por primera vez.

Solo en Irán se estima que al menos mil 900 personas han muerto y otras 20 mil han resultado heridas.

El horario entre México y esta zona del Medio Oriente presenta una diferencia aproximada de 8 a 9 horas. Por ejemplo, cuando en el centro de México son las 12:00 del día, en ciudades como Tel Aviv o zonas cercanas a Gaza pueden ser entre las 8:00 y 9:00 de la noche, momento en el que con frecuencia se activan alertas o se reportan ataques.

Esta diferencia provoca que muchas de las noticias más críticas lleguen a México durante la mañana o madrugada.

Este contexto permite dimensionar la magnitud del conflicto: no se trata de un hecho reciente, sino de una guerra que lleva más de dos años afectando a millones de personas.

Para familias como la de Hany, esto significa vivir con una preocupación constante, adaptándose a la distancia, a los horarios cruzados y a una incertidumbre que se ha extendido por cientos de días.

Imagen portada: Dany Béjar / MILENIO

https://www.milenio.com/comunidad/conflicto-en-medio-oriente-asi-vive-la-guerra-un-irani-en-guanajuato

Fuente:

// Con información de MILENIO

Vía / Autor

// Staff

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