La evolución de BlackRock, Inc. hacia 2026 marca una transformación fundamental en la naturaleza del poder corporativo dentro del sector energético global. Lo que antes era una relación definida primordialmente por la custodia de activos financieros y la gestión de carteras de inversión pasiva, se ha convertido en una arquitectura compleja de propiedad directa y control operativo de la infraestructura física que sustenta la economía moderna. En el centro de esta metamorfosis se encuentra el gas natural, un recurso que BlackRock ha identificado no solo como una mercancía energética, sino como el habilitador crítico de la revolución de la inteligencia artificial y la seguridad nacional. A través de una combinación estratégica de participaciones mayoritarias en las “Supermajors” del petróleo, la adquisición transformadora de Global Infrastructure Partners (GIP) y una expansión agresiva en los corredores de transporte de gas en América del Norte, BlackRock ha consolidado un imperio que abarca desde los pozos de esquisto (shale) en la Cuenca Pérmica hasta las terminales de exportación de gas natural licuado (GNL) en las costas del Golfo y el Pacífico.
La tesis de Pipes & Power: El gas natural como motor de la infraestructura digital

Hacia el año 2026, la estrategia de inversión de BlackRock se ha alineado bajo una premisa denominada “Pipes & Power” (Tuberías y Energía). Esta tesis postula que el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial y el procesamiento de datos a gran escala requiere una infraestructura física de soporte que ha sido subestimada por los mercados tradicionales. Los centros de datos de próxima generación, que operan tareas mucho más complejas que los modelos de lenguaje iniciales, exigen una potencia de cómputo y, por ende, un suministro eléctrico que solo el gas natural puede proporcionar con la confiabilidad de carga base necesaria. BlackRock estima que la inversión global acumulada en infraestructura deberá superar los 100 billones de dólares para 2040, y gran parte de ese capital se está canalizando hacia la modernización de redes eléctricas y sistemas de transmisión de gas en Estados Unidos.
El contexto de mercado en 2026 ha validado esta visión mediante una “rotación masiva” de capital. Los inversores institucionales, ante la volatilidad de los sectores tecnológicos de alto crecimiento, han buscado refugio en el “valor defensivo” de las empresas energéticas que controlan tanto el recurso como el medio de transporte. Este fenómeno se vio exacerbado por el llamado “Choque de la Guerra de Irán” en febrero de 2026, donde las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz elevaron la prima de seguridad de los activos ubicados en el hemisferio occidental, consolidando a las empresas de gas y petróleo de Estados Unidos como los nuevos baluartes de estabilidad financiera.
Implementación estratégica a través de vehículos de inversión (2026)
| Vehículo de Inversión | Ticker | Enfoque Estratégico |
| iShares U.S. Power Infrastructure ETF | POWR | Infraestructura de generación y redes eléctricas en EE. UU. |
| iShares Infrastructure Active ETF | BILT | Gestión activa de empresas de infraestructura global |
| iShares U.S. Infrastructure ETF | IFRA | Acceso enfocado a infraestructura logística y energética nacional |
| iShares U.S. Oil & Gas Exploration & Production ETF | IEO | Exposición directa a productores de shale y gas convencional |
Esta estructura permite a BlackRock capturar valor en múltiples niveles de la cadena de suministro. Mientras que el ETF IEO ofrece una herramienta clave para capitalizar la producción upstream en cuencas de esquisto como la Permian y Eagle Ford, los fondos activos como BILT se centran en la propiedad de activos reales que generan flujos de caja predecibles y protegidos contra la inflación.
El dominio del capital en las grandes petroleras y el sector del esquisto

BlackRock se ha mantenido consistentemente como uno de los mayores accionistas de las principales corporaciones energéticas del mundo, una posición que le otorga una influencia significativa sobre las decisiones de gasto de capital y la dirección estratégica de la industria. En 2026, esta influencia se manifiesta en el impulso hacia un modelo de shale-to-shareholder (del esquisto al accionista), que prioriza la disciplina financiera y el retorno de capital sobre la expansión agresiva de la producción que caracterizó a la década anterior.
La cartera de BlackRock en el sector upstream es una amalgama de gigantes integrados y especialistas en perforación no convencional. Tras las megafusiones de 2025, como la integración de Pioneer Natural Resources por parte de ExxonMobil y la adquisición de Hess por Chevron, estas empresas han expandido su dominio en las regiones de mayor margen de Estados Unidos y Guyana. BlackRock, como accionista mayoritario en ambas, se beneficia de la “insulación geográfica” que estas operaciones ofrecen frente a los conflictos en el hemisferio oriental.
Participaciones clave en empresas líderes de gas y petróleo (Q4 2025 – Q1 2026)
| Empresa | Rol en el Mercado de Gas | Datos de Participación / Contexto |
| ExxonMobil (XOM) | Líder mundial en gas natural y shale | 0.77% del portafolio total; flujo de caja operativo de $52 mil millones |
| Chevron (CVX) | Producción masiva en Permian y Bakken | 0.44% del portafolio; sinergias de la fusión con Hess en 2025 |
| Shell plc (SHEL) | Mayor comercializador global de GNL | Participación mayoritaria histórica; eje en gas convencional |
| ConocoPhillips (COP) | Productor líder de shale con bajos costos | 19.46% de peso en el fondo iShares IEO; enfoque en márgenes altos |
| EQT Corporation (EQT) | El mayor productor de gas natural de EE. UU. | Posición estratégica en la cuenca de los Apalaches |
| Devon Energy (DVN) | Pionero en la perforación horizontal | Operaciones intensivas en Eagle Ford y Permian |
La importancia de estas inversiones radica en la capacidad de estas empresas para generar flujos de caja libre incluso a precios de petróleo de 70 dólares, lo que asegura dividendos y recompras de acciones estables para los fondos gestionados por BlackRock. ExxonMobil, por ejemplo, ha logrado negociar cerca de máximos históricos de 171 dólares por acción en 2026, respaldada por un retorno de 37.2 mil millones de dólares a sus accionistas.
La consolidación del imperio de infraestructura: Global Infrastructure Partners (GIP)

El hito operativo más trascendental en la historia reciente de BlackRock fue la adquisición de Global Infrastructure Partners (GIP), una operación valorada en aproximadamente 12.5 mil millones de dólares que se completó el 1 de octubre de 2024. Esta integración no fue solo una adición de activos, sino un cambio de paradigma en la gestión de mercados privados para BlackRock, creando una plataforma de infraestructura líder en la industria con más de 150 mil millones de dólares en AUM combinados.
Bajo la marca de GIP, BlackRock controla ahora una cartera diversificada de más de 300 inversiones activas en 100 países, con un equipo de 600 profesionales especializados en el sector. La transacción se estructuró para retener el liderazgo clave de GIP, incluyendo a Bayo Ogunlesi, mediante acuerdos de retención de incentivos de 593 millones de dólares en unidades de acciones restringidas (RSU) vinculadas al desempeño. Desde una perspectiva contable, BlackRock ha comenzado a amortizar activos intangibles relacionados con contratos de gestión y relaciones con inversores, con gastos proyectados de 323 millones de dólares para el año fiscal 2026.
Activos estratégicos de gas natural bajo el control de GIP-BlackRock
La adquisición de GIP otorgó a BlackRock participaciones directas en el “tejido conectivo” del sistema energético estadounidense. Estas inversiones no son apuestas especulativas sobre el precio de las materias primas, sino negocios de peaje que generan ingresos basados en el volumen de gas transportado y procesado.
| Activo de Infraestructura | Participación | Importancia Estratégica |
| Columbia Gas Transmission System | 40% | Red de 12,000 millas que conecta el suministro de gas con el noreste de EE. UU. |
| Hess Midstream Partners (JV) | 35% | Infraestructura clave en la región de Bakken Shale, Dakota del Norte. |
| Rio Grande LNG (Texas) | $5.9 mil millones | Proyecto de exportación masiva con capacidad para 10 trenes de licuefacción. |
| Freeport LNG (Texas) | Participación estratégica | Facilitador de la salida de gas de esquisto hacia mercados globales. |
| EnLink Midstream | Control vía portafolio | 4,000 millas de tuberías en Luisiana; enfoque en captura de carbono. |
El sistema Columbia Gas es particularmente relevante, ya que BlackRock y TC Energy han acordado invertir más de 1.3 mil millones de dólares entre 2024 y 2027 en mantenimiento anual y actualizaciones de capacidad. Este tipo de infraestructura proporciona una cobertura natural contra la inflación, ya que las tarifas suelen estar vinculadas contractualmente a índices de precios, lo que atrae a fondos de pensiones y fondos soberanos que buscan estabilidad a largo plazo.
El corredor energético de América del Norte: la conexión con México

BlackRock ha identificado a México como un nodo crítico para la expansión de su infraestructura de gas, aprovechando las reformas energéticas y la necesidad del país de importar gas natural barato desde las cuencas de Eagle Ford y Permian en Texas. Esta estrategia integra el suministro estadounidense con la demanda industrial mexicana y abre una ruta estratégica hacia los mercados asiáticos a través del litoral del Pacífico.
Gasoducto Los Ramones y la infraestructura midstream
La participación de BlackRock en México se consolidó a través de una asociación con First Reserve y PEMEX para adquirir una participación del 45% en los proyectos de gasoductos Los Ramones Fase II Norte y Sur. Este sistema, que abarca 744 km, representa una de las mayores inversiones extranjeras en activos midstream patrocinados por PEMEX tras la reforma energética de 2013. Los gasoductos operan bajo contratos de servicios de transporte (TSA) de tipo take-or-pay a 25 años, lo que garantiza flujos de ingresos consistentes independientemente del consumo real de gas, protegiendo la inversión de BlackRock frente a fluctuaciones en la demanda interna de México.
Este corredor es vital porque transporta gas desde la región de Eagle Ford en el sur de Texas hacia el corazón industrial de México. En 2026, con el auge del nearshoring, la demanda de gas para generación eléctrica y procesos térmicos en las fábricas mexicanas se ha convertido en un motor de crecimiento para estos activos infraestructurales.
El proyecto Saguaro Energía y la salida al Pacífico

Más allá del mercado interno mexicano, BlackRock está involucrado en una red de inversiones que facilitan la exportación de gas de esquisto hacia Asia sin depender del Canal de Panamá. El proyecto Saguaro Energía, ubicado en Puerto Libertad, Sonora, es una terminal de licuefacción diseñada para procesar gas proveniente de la cuenca Pérmica.
| Componente del Proyecto | Detalles Técnicos | Estado en 2026 |
| Saguaro Connector Pipeline | Tubería de 48 pulgadas; 2.834 Bcf/d | Solicitud de extensión hasta 2030 debido a litigios y retrasos. |
| Sierra Madre Pipeline | Tubería de conexión en México | Permisos federales y estatales obtenidos. |
| Saguaro Energía LNG | Ventaja de 11 días de envío a Asia | Negociaciones comerciales en curso; FID pendiente. |
A pesar de que el gasoducto Saguaro Connector en el lado estadounidense ha solicitado una extensión de tiempo a la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) hasta febrero de 2030, el interés de los cargadores sigue siendo alto debido a la certeza legal obtenida recientemente tras periodos de litigio. Este proyecto es parte de un paquete de inversión integral destinado a convertir a México en un centro logístico para el gas estadounidense, reduciendo significativamente los costos de transporte hacia los mercados de mayor crecimiento en la región Asia-Pacífico.
El despliegue estratégico en GNL y la exportación a Asia
El control del Gas Natural Licuado (GNL) es la pieza final en el rompecabezas de BlackRock para dominar el ciclo completo del gas. A través de GIP, la firma posee una posición dominante en el proyecto Rio Grande LNG en Brownsville, Texas, una de las instalaciones de exportación más grandes del mundo.
Para principios de 2026, el progreso en Rio Grande LNG ha sido notable. Las fases 1 y 2, que incluyen los trenes de licuefacción 1, 2 y 3, reportaron un porcentaje de finalización del 64.5% en enero de 2026, con la ingeniería prácticamente concluida al 97.8%. Se espera que la primera producción de GNL del Tren 1 comience en la primera mitad de 2027. La escalabilidad del sitio es inmensa, con espacio suficiente para soportar hasta 10 trenes de licuefacción y una capacidad total proyectada de 48 millones de toneladas por año (MTPA).
Alianzas globales y reciclaje de capital en Rio Grande LNG
BlackRock utiliza un modelo de “sociedad de riesgo compartido” (joint venture) para financiar estos proyectos masivos, atrayendo capital de fondos soberanos y corporaciones energéticas internacionales. Esto permite a BlackRock gestionar los activos mientras comparte el riesgo financiero y garantiza contratos de compra (offtake) a largo plazo.
| Socio / Inversor | Acción Estratégica (Enero 2026) | Detalles de la Transacción |
| XRG (Abu Dhabi) | Aumento de participación en Trenes 4 y 5 | Adquisición de un 7.6% adicional a vehículos de GIP-BlackRock. |
| ADNOC Trading | Contrato de compra (Offtake) | Acuerdo por 20 años para 1.9 MTPA desde el Tren 4. |
| GIP / BlackRock | Inversor principal | Compromiso financiero inicial de $5.9 mil millones en el proyecto. |
La entrada de XRG (anteriormente vinculada a la petrolera nacional de Abu Dhabi) en los Trenes 4 y 5 refuerza la estrategia global de gas de BlackRock. Estas unidades ya cuentan con acuerdos de compra de largo plazo con clientes de alta calidad crediticia, lo que proporciona el sustento comercial necesario para avanzar en la construcción. Además, el proyecto incluye iniciativas de captura y almacenamiento de carbono (CCS), alineándose con las tendencias globales hacia un desarrollo de gas natural con menores emisiones relativas.
Relación estratégica con el poder político en México: de AMLO a Claudia Sheinbaum

La profundidad de las inversiones de BlackRock en México no solo responde a factores de mercado, sino a una relación estrecha y sostenida con el Poder Ejecutivo del país. Larry Fink, CEO de BlackRock, ha cultivado una afinidad personal y profesional con los líderes del movimiento de la Cuarta Transformación, posicionando al fondo como un socio estratégico para proyectos de infraestructura y energía.
El vínculo histórico con Andrés Manuel López Obrador (AMLO)
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, Larry Fink mantuvo una comunicación inusualmente frecuente para un inversor extranjero de su escala, reuniéndose al menos en cinco ocasiones con el mandatario en Palacio Nacional. AMLO describió públicamente a Fink como un “hombre inteligente” y destacó su formación como politólogo, lo que facilitó un lenguaje común sobre el desarrollo nacional.
- Afinidad y confianza: La relación fue calificada como “afable”, y se reportó que Fink tiene un aprecio especial por México (“ama a México”), donde BlackRock es el principal inversor de la Bolsa Mexicana de Valores con activos que superan los 60,000 millones de dólares.
- Intereses comunes: A pesar del discurso nacionalista de AMLO, BlackRock logró mantener y expandir su presencia en proyectos de PEMEX (como el gasoducto transoceánico) y se perfiló como un actor clave en el financiamiento de proyectos emblemáticos como el Tren Maya a través de la licitación del Tramo 5.
Consolidación con Claudia Sheinbaum y la agenda de 2026
Con la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia, la relación con BlackRock ha entrado en una fase de “institucionalización pragmática”. El 7 de abril de 2026, Sheinbaum recibió a Larry Fink y a Adebayo Ogunlesi (GIP) en Palacio Nacional para una reunión de más de una hora, descrita por la mandataria como “muy positiva”.
- Enfoque en Proyectos Mixtos: Sheinbaum ha enfatizado el interés de BlackRock en participar bajo esquemas de “inversión mixta” (público-privada), especialmente en sectores de infraestructura y digitalización de la economía.
- Sector Eléctrico y Energía: La presidenta reveló que BlackRock ha adquirido participaciones en plantas de energía eléctrica que anteriormente operaban bajo contratos de producción independiente y que ahora están migrando a nuevos modelos contractuales. Asimismo, el fondo mantiene inversiones estratégicas en el Puerto de Manzanillo.
- La controversia del Gas de Lutita (Fracking): En un giro polémico, coincidiendo con la visita de Fink, el gobierno de Sheinbaum anunció la creación de un comité científico para evaluar la extracción de gas no convencional (shale gas) en México para fortalecer la soberanía energética frente a la dependencia de Texas. Aunque Sheinbaum calificó de “risibles” las versiones que vinculaban este anuncio con una presión directa de BlackRock, analistas han señalado la coincidencia temporal dado el dominio de BlackRock en la tecnología y activos de esquisto en Estados Unidos.
Desafíos legales y regulatorios: Demandas por manipulación de mercado y fraude de valores

La expansión de BlackRock en el sector de los combustibles fósiles no ha estado exenta de un intenso escrutinio judicial y gubernamental. Hacia 2026, la firma enfrenta una serie de litigios en Estados Unidos que cuestionan la legalidad de sus prácticas de inversión y su influencia en los precios de la energía.
Litigio multiestatal por manipulación del mercado energético
En noviembre de 2024, una coalición de 11 estados, liderada por el Fiscal General de Texas, Ken Paxton, presentó una demanda antimonopolio contra BlackRock, State Street y Vanguard en el Tribunal de Distrito de los EE. UU. para el Distrito Este de Texas. La demanda alega que estos gestores de activos formaron un “cartel de inversión” para manipular artificialmente el mercado del carbón y otras fuentes de energía mediante la imposición de metas de “Net Zero”.
- Alegatos de colusión: Los estados afirman que BlackRock utilizó su influencia como accionista mayoritario para presionar a las empresas energéticas a reducir su producción a la mitad para 2030, lo que provocó un aumento deliberado en los precios de la electricidad para los consumidores.
- Intervención federal: En mayo de 2025, el Departamento de Justicia (DOJ) y la Comisión Federal de Comercio (FTC) presentaron una Declaración de Interés apoyando la demanda de los estados, argumentando que el uso de participaciones accionarias para orquestar reducciones de producción viola las leyes antimonopolio federales.
- Estado actual: Aunque algunos demandados como Vanguard alcanzaron acuerdos iniciales en marzo de 2026, el litigio contra BlackRock continúa después de que un juez federal denegara su moción para desestimar el caso.
Órdenes de cese y desista por fraude de valores y ESG

Varios estados han emitido órdenes administrativas acusando a BlackRock de engañar a los inversores sobre el impacto y la naturaleza de sus fondos sostenibles.
- Misisipi (marzo 2024): El secretario de Estado, Michael Watson, emitió una orden de «cese y desista» alegando que BlackRock realizó declaraciones fraudulentas y engañosas sobre su estrategia climática. La orden sostiene que BlackRock afirma que los factores ESG proporcionan beneficios financieros sin pruebas de que mejoren los rendimientos, operando como un “fraude o engaño” sobre los inversores del estado.
- Indiana (agosto 2024): El secretario de Estado, Diego Morales, emitió una orden similar acusando a BlackRock de fraude de valores. La acusación se centra en que la firma supuestamente utiliza activos de fondos comercializados como “no-ESG” para promover objetivos ambientales de cero emisiones netas, contradiciendo sus propias representaciones a los clientes.
Acuerdo con Tennessee por protección al consumidor
En enero de 2025, BlackRock alcanzó un acuerdo histórico con el Fiscal General de Tennessee, Jonathan Skrmetti, para resolver una demanda presentada bajo la Ley de Protección al Consumidor del estado. La demanda alegaba que la firma no reveló adecuadamente cómo integraba las consideraciones ESG en sus estrategias de inversión y exageró sus beneficios financieros.
Como parte del acuerdo, BlackRock se comprometió a:
- Aumentar la transparencia en sus prácticas de voto por poder y los fundamentos detrás de ellas.
- Eliminar las calificaciones ESG de las páginas principales de ciertos fondos que no tienen objetivos de sostenibilidad específicos.
- Votar exclusivamente en función de los intereses financieros de los inversores en fondos que no tengan mandatos extra-financieros.
Contradicciones estratégicas, Greenwashing y el giro hacia la materialidad

La masiva expansión de BlackRock en el sector de los combustibles fósiles ha generado una creciente fricción con su imagen pública de líder en sostenibilidad y finanzas ESG. En 2025 y 2026, esta tensión se ha manifestado en desafíos legales significativos y en un cambio pragmático en la forma en que la firma comunica su papel en la transición energética.
En octubre de 2024, la organización de derecho ambiental ClientEarth presentó una denuncia ante la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) de Francia, alegando que BlackRock incurría en greenwashing al comercializar 18 fondos minoristas como “sostenibles” a pesar de tener inversiones por más de 1,000 millones de dólares en empresas como Shell, Chevron y BP. Según la denuncia, estas inversiones representaban entre el 1% y el 27% de los activos bajo gestión de dichos fondos.
Rebranding de fondos y cumplimiento regulatorio (2025-2026)
Para marzo de 2025, BlackRock anunció cambios estructurales en la mayoría de estos fondos para cumplir con las nuevas directrices de la ESMA sobre el nombre de los fondos.
| Tipo de Cambio Implementado | Número de Fondos Afectados | Descripción de la Medida |
| Eliminación del término «Sostenible» | 14 Fondos | Reetiquetado para evitar el escrutinio regulatorio sobre activos fósiles. |
| Mantenimiento de nombre con exclusiones | 3 Fondos | Aplicación de nuevos criterios estrictos para excluir carbón y petróleo no convencional. |
| Rebranding a etiquetas «ESG» | 4 Fondos | Uso de terminología más amplia acompañada de exclusiones parciales de fósiles. |
A pesar de estas modificaciones, BlackRock ha defendido su posición argumentando que su responsabilidad fiduciaria es navegar los riesgos y oportunidades de la transición energética basándose en la investigación económica, no en metas políticas preestablecidas. En sus pautas de administración de 2026, la firma ha enfatizado la “materialidad financiera” y la gobernanza corporativa, rechazando propuestas de accionistas que se consideren excesivamente prescriptivas o que no estén conectadas con el valor a largo plazo para los accionistas.
El rol del fondo iShares U.S. Oil & Gas Exploration & Production ETF (IEO)
Como herramienta principal de BlackRock para la exposición al sector de extracción, el ETF IEO ofrece una visión detallada de cómo la firma canaliza el capital hacia el esquisto. A abril de 2026, el fondo gestiona activos que reflejan la consolidación del sector, con una alta concentración en empresas que dominan la Cuenca Pérmica y Bakken.
El fondo, con una ratio de gastos de 0.38%, ha mostrado un rendimiento total significativo en el último año (35.37% hasta marzo de 2026), impulsado por la recuperación de los precios del petróleo y el gas tras los choques geopolíticos. La calificación “Bronze” de Morningstar asignada en febrero de 2026 subraya la solidez de su estrategia, aunque con una advertencia inherente sobre la volatilidad del sector energético.
Análisis de las principales posiciones del fondo IEO (Abril 2026)
| Ticker | Empresa | Peso en el Portafolio (%) | Valor de Mercado (Millones USD) |
| COP | ConocoPhillips | 19.46% | 116.18 |
| EOG | EOG Resources Inc. | 9.58% | 57.18 |
| VLO | Valero Energy Corp. | Variable | Enfoque en refinación y logística |
| EQT | EQT Corp. | 4.08% | 24.33 |
| CPG | Expand Energy Corp | 3.64% | 21.72 |
El gas natural en el centro del nuevo orden infraestructural

El análisis de las operaciones de BlackRock entre 2024 y 2026 revela una integración vertical sin precedentes del capital financiero en la economía física. La transición del gas natural de ser visto como un simple combustible fósil a ser tratado como una “infraestructura de potencia” para la inteligencia artificial ha permitido a BlackRock justificar su expansión masiva en el sector a pesar de las presiones climáticas y legales.
La adquisición de GIP ha dotado a BlackRock de una capacidad operativa que antes le faltaba, permitiéndole no solo poseer acciones de ExxonMobil o Chevron, sino participar directamente en la gestión de gasoductos como Columbia Gas y terminales como Rio Grande LNG. Sin embargo, este dominio ha desencadenado una respuesta regulatoria sin precedentes en Estados Unidos, con demandas antimonopolio y acusaciones de fraude que buscan limitar el poder de la gestora sobre el suministro de energía y la política climática corporativa.
En última instancia, el éxito de BlackRock en 2026 reside en su capacidad para transformar la volatilidad geopolítica y la demanda de datos en flujos de caja estables a través de la propiedad de la infraestructura física. Mientras el debate sobre el greenwashing y las batallas legales continúan, la realidad sobre el terreno muestra a un gigante financiero que ha decidido que el control de las “tuberías” es esencial para el control del futuro tecnológico global.



