Arturo Ríos celebra 50 años de carrera con ‘El Final’ de Samuel Beckett

El actor retoma en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes la puesta en escena del relato homónimo de Samuel Beckett.
AguaQuemada

agosto 26, 2026

Arturo Ríos retoma en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes el monólogo El final, la puesta en escena del relato homónimo de Samuel Beckett, con que el actor celebra 50 años de carrera; publica MILENIO.

“La ancianidad es una época en la vida en que está uno totalmente expuesto y desvalido en muchos sentidos, nos convertimos en seres sumamente frágiles”, explica a MILENIO Ríos sobre su papel de un hombre que tras ser expulsado de un asilo deambula por una ciudad que perdió la compasión humana.

A juicio del actor de cine, teatro y televisión, el escritor irlandés toma a los viejos en sus obras como metáforas de lo que se convirtieron los hombres después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

“Todos los hombres se volvieron viejos y desprotegidos. El personaje de manera simbólica representa esta humanidad envejecida y que ha sido arrojada a un mundo inclemente a arreglársela como pueda.

“Beckett toma a este anciano como representación de lo humano en este mundo que él crea, que es un mundo de soledad, de abandono, de indiferencia social, y lo suelta, lo abandona en esa sociedad inclemente, que no tiene piedad ni miramiento hacia lo frágil e indefenso”, sostiene el protagonista.

Y después de subrayar que The End (El final) se considera parte de una trilogía con otras dos novelas cortas de Beckett también de 1946, The Expelled (El expulsado) y The Calmative (El calmante) e incluso tienen personaje similar, comenta que en estas ya está el germen temático de las grandes obras del escritor irlandés, como Esperando a Godot (1952), Fin de Partida (1957) y Días felices (1960).

“En estas obritas Beckett ya cuestiona esta temáticas de la crisis de identidad del personaje, de la deshumanización que existe hacia cierto tipo de personajes, como pueden ser los viejos, muy socorridos en toda su obra, el anciano es uno de los personajes centrales de Beckettt. Y, por supuesto, ya se empiezan a vislumbrar el absurdo y el nihilismo del autor. Por eso El final es un viaje muy interesante para la gente que se interesa por Beckett y quiere empaparse más de este escritor”, abunda.

Ríos ganó hace un cuarto de siglo su Ariel como Mejor actor por la película ‘Cuento de hadas para dormir cocodrilos’. (Foto: Especial / MILENIO)

Ríos (Ciudad de México, 1952) y la directora Ana Graham empezaron a trabajar hace 13 años el texto de El final, a partir de la traducción de Antonio Vega; desde entonces la Compañía Por piedad teatro la montó algunas veces hasta que el año pasado el actor decidió celebrar con el monólogo su medio siglo de carrera en el Teatro El Granero Xavier Rojas, cuyo éxito trajo una nueva temporada, ahora en el Foro de las Artes, con funciones los sábados y domingos del 8 de agosto al 5 de septiembre, a las 18:00 horas.

Cuenta que, como siempre sucede con textos profundos y bien escritos como los del premio Nobel de Literatura 1969, él y Graham han estado descifrando la riqueza de El final como si fuera un jeroglífico.

“Ana y yo pensamos que El final resulta un texto inagotable, porque contiene una serie de vericuetos que no se descubren a la primera lectura y ni siquiera después de una primera temporada de funciones, sino que es a través del tiempo que uno va encontrando esos espacios, esos significados que al principio uno no se dio cuenta que estaban allí. Gran parte de nuestro trabajo ha consistido en descifrar estos enigmas de los que la obra está llena y que todo el tiempo nos vuelven a surgir”, apunta el protagonista.

Él y Graham se han pasado años discutiendo El final cada vez se encuentran y así, a pesar de incluso haber tenido desencuentros o diferencias de opinión sobre su montaje, han resuelto esas contrariedades.

“Ha sido un trabajo de tejer y destejer, y de abonar y de eliminar incluso en esta última temporada. Con el festejo de mis 50 años de carrera cambiamos mucho el tono de la obra. Era una propuesta de Ana de quitarle un poco de melodramatismo al personaje, que muy al principio nos fuimos por ahí. Tratamos de quitarle esa pátina melodramática”, dice el actor que en 2025 se integró al elenco de El diccionario.

Ríos, que hace un cuarto de siglo ganó su Ariel como Mejor actor por la película Cuento de hadas para dormir cocodrilos (Ignacio Ortiz Cruz, 2001), explica que la historia de Beckett está narrada en primera persona, por lo que más que adaptación, sólo se tradujo y se planteó como monólogo teatral.

“Sólo hubo necesidad de adaptar cositas del lenguaje para que fluyera y sonara más accesible”, revela.

También coincide en que el anciano de Samuel Beckett guarda alguna relación con el Rey Lear de William Shakespeare, que por coincidencia regresa con nueva temporada al Teatro Helénico en septiembre, en la versión contemporánea que dirige Angélica Rogel que protagoniza Luis de Tavira.

Actor de películas ‘Cosas insignificantes’ y ‘Sólo con tu pareja’. (Foto: Especial / MILENIO)

​“En El final hay un momento en que el personaje ve aparecer a su hijo, se lo encuentra en la calle en ese vagar o deambular forzoso por las calles de una ciudad inhóspita. Y habla de esa presencia con gran rencor y dice que cree que era su hijo, calvo como un huevo, que se alejó caminando como pato quitándose el sombrero y esgrimiéndolo a diestra y siniestra. Y luego dice: ‘Ahí iba el miserable hijo de puta’. Muestra el sentimiento que tiene hacia el hijo que en algún momento lo abandonó o se desinteresó por completo de él. Ahí hay un guiño muy fuerte a Rey Lear, respecto al sentimiento que el personaje de Shakespeare tiene hacia las hijas”, responde Arturo Ríos a pregunta sobre ambas historias.

El actor también de las películas Cosas insignificantes y Sólo con tu pareja expresa la fascinación que siente como hombre de teatro hacia la obra de Samuel Beckett, premio Nobel de Literatura 1969, con el que incluso con puestas en escena que no son buenas sus obras son atractivas por ese mundo desolado, gris, adonde los personajes, desencantados de al vida, son arrojados en espera de que algo cambie.

“Para mí el atractivo de Beckett empezó por su lenguaje que nos acerca a esta cuestión que luego se llamó teatro del absurdo, donde la lógica y la realidad pierden todo sentido, pero está en función de explicar el mundo en el que falta el sentido y en el que el autor nos pone junto a sus personajes.

“¿Por qué es un clásico Beckett? Porque igual que Shakespeare nos enfrenta de una manera tremenda a nuestra propia realidad, a nosotros como personas, como humanidad. Todos los clásicos están basados en la reflexión profunda de lo humano, desde lo individual hasta lo social”, expone Arturo Ríos.

Y añade que Beckett es despiadado, cruel, te golpea con preguntas como ¿cuál es el sentido de la vida?

“Pone a un individuo o a dos en escena debatiéndose contra esa pregunta para encontrar que la realidad es absolutamente cruel y que pensar en ella es un ejercicio de tortura existencial y filosófica”, concluye.

Imagen portada: Especial / MILENIO

https://www.milenio.com/cultura/actor-arturo-rios-celebra-50-anos-beckett

Fuente:

// Con información de MILENIO

Vía / Autor

// Staff

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