Una mujer identificada como Casey Revkin decidió transformar las donaciones privadas en una forma concreta de acompañar a familias migrantes con hijos que permanecen detenidas en Estados Unidos.
Cada semana destina alrededor de 10 mil dólares para ayudar a las personas recluidas en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas, a adquirir productos básicos dentro de las propias instalaciones; publica MILENIO.
Detrás de cada donación hay un intento por aliviar, aunque sea un poco, las difíciles condiciones que enfrentan estas familias mientras esperan.
¿Quién es Casey Revkin?
Casey Revkin es una mujer de California que dirige Each Step Home, una organización dedicada a apoyar a familias migrantes. Su trabajo tomó un nuevo rumbo tras conocer las necesidades de personas detenidas con sus hijos en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas.
A través de donaciones, Revkin llega a destinar más de 172 mil pesos semanales para que las familias inmigrantes detenidas en Estados Unidos. Su labor con migrantes comenzó en 2018, cuando colaboró en procesos de reunificación de menores separados de sus padres.
¿Cómo funciona la ayuda de Casey Revkin en Dilley?
El apoyo comenzó con depósitos dirigidos a las cuentas individuales que utilizan los detenidos en el centro. A través de ese mecanismo, las familias pueden disponer de recursos para comprar artículos que van desde agua, alimentos y productos de higiene hasta cuadernos, pinturas y algunas golosinas.
De acuerdo con la entrevista de BBC Mundo, Revkin llegó a calcular que sus aportes ayudan cerca del 80 por ciento de las personas detenidas en Dilley.
El dinero procede de donaciones y una campaña de recaudación realizada durante el Día de la Madre permitió sostener la iniciativa.
Su labor ayudó a Luis Sánchez, un padre nicaragüense que permaneció casi tres meses en Dilley junto con sus cuatro hijos. Después de recibir la recomendación de una abogada, envió un correo con sus datos y explicó que necesitaba dinero para comprar agua, cepillos y pasta de dientes, además de algunos alimentos para los menores.
Días después, Sánchez recibió 200 dólares estadunidenses. Según relató a BBC Mundo, ese dinero permitió adquirir productos para sus hijos y representó un alivio durante la permanencia de la familia en el centro.
La relación de Revkin con las familias migrantes inició, durante el primer gobierno de Donald Trump, la mujer comenzó a colaborar con casos de separación familiar.
Su trabajo consiste, entre otras tareas, en ayudar a completar documentos, imprimirlos, organizarlos y coordinar voluntarios para acompañar a familiares en citas relacionadas con la reunificación.
De esa experiencia surgió Each Step Home. Más adelante, tras el regreso de Trump a la presidencia y su promesa de impulsar una amplia campaña de deportaciones, Revkin buscó nuevas formas de asistencia.
El caso de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años detenido junto con su padre en Mineápolis, llevó nuevamente su atención hacia Dilley. El centro, que había permanecido cerrado durante el gobierno de Joe Biden, había reabierto como parte de la política migratoria del gobierno Trump.
La situación de las familias en esas instalaciones también generó cuestionamientos de organizaciones defensoras de migrantes y congresistas.
CoreCivic, empresa encargada de administrar el centro, rechazó las críticas sobre la calidad del agua, los alimentos y las condiciones de atención. El DHS sostuvo igualmente que los detenidos recibían comida, agua potable, ropa, artículos de higiene y otros servicios básicos.
Revkin busca reunir familias a través de un sistema de apoyo económico para quienes permanecían detenidos y, posteriormente, para algunas familias que intentan comenzar de nuevo fuera del centro.
Imagen portada: Each Step Home
https://www.milenio.com/internacional/quien-es-casey-revkin-mujer-ayuda-migrantes-detenidos-en-eu



