Por José Jaime Ruiz
“Ya no me pertenezco, ahora represento una esperanza. (…) No tengo derecho a enfermarme, no tengo derecho a equivocarme, claro que uno es ser humano y se puede equivocar, pero tenemos, porque somos un equipo, tenemos que asumir que representamos el futuro de la patria”, aseguró la doctora Claudia Sheinbaum Pardo en abril de 2024. Pues eso, ahora la presidenta no se pertenece, su investidura pertenece al pueblo y cualquier desgarro rompe la representatividad de los casi 36 millones de mexicanos que la votamos. La seguridad de la presidenta es la seguridad de México.
Como con la ejecución del alcalde de Uruapan, asistimos a una crisis del perímetro. El general Ricardo Trevilla y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, le fallaron a Carlos Manzo: lo tenían que proteger y no lo protegieron. La avanzada presidencial le falló a la presidenta en su recorrido de Palacio Nacional a la SEP. No se trata de aislarla ni de reprimir a los ciudadanos con su lejanía, tampoco de un Estado Mayor redivivo, se trata de logística, de avanzada inteligente, de seguridad táctica, de localizar posibles focos de desestabilidad, inclusive la detección temprana de un acosador alcoholizado.
El relato más citado en la historia de ruptura de perímetro es el de Cayo Julio César donde el perímetro se rompió desde adentro. Contra John F. Kennedy desde el tercer anillo, sin identificar exhaustiva y precautoriamente edificios y posibilidades de tiro. Contra Luis Donaldo Colosio Murrieta desde el caos multitudinario. No hacerle caso a Artemidoro tiene consecuencias letales. Así lo dice el gran poema de Cavafis: “ten especial cuidado al salir a la calle,/ notorio por tu séquito y tu fama”. La presidenta no se alejará del pueblo ni revivirá el Estado Mayor Presidencial ni piensa reforzar la seguridad, seguirá usando el modelo civil cercano a la población, pero sí debe reforzar la logística de sus recorridos porque se trata de anticipar, disuadir, detectar y neutralizar riesgos. Tomemos en cuenta que ella ya no se pertenece y representa nuestra esperanza.



