El Charro Negro regresa a la pantalla grande para vengarse de Leo San Juan y apoderarse de la voluntad de su hermano, Nando, en La venganza del Charro Negro, que llegará a los cines el 22 de octubre; publica MILENIO.
La octava entrega de la saga creada por Ricardo Arnaiz da continuidad a una franquicia que, a casi 20 años de La leyenda de la Nahuala, ha encontrado en las leyendas mexicanas una forma de conectar con distintas generaciones y mantenerse vigente frente a las grandes producciones internacionales.
La venganza del Charro Negro continúa con esta tradición al recuperar historias de misterio y terror mexicanas, a través de rituales, hechizos y elementos fantásticos inspirados en las tradiciones populares, elementos que para Ricardo Arnaiz despiertan la curiosidad y el descubrimiento en los niños.
“Al cine vamos a sorprendernos, a conocer o aprender algo nuevo. Tal vez los niños no comprendan todo, pero la película tiene magia y cosas fantásticas. El miedo es un atractivo adicional y los niños se suben al barco y al final se quedan con una satisfacción increíble, con ganas de saber más”, reflexionó Arnaiz, creador y productor en entrevista con MILENIO.
Con La venganza del Charro Negro, el creador de esta saga sigue demostrando que el público está interesado por este tipo de propuestas. Desde La Nahuala, el proyecto ha crecido hasta convertirse en una de las sagas más representativas de la animación mexicana.
“Se ha convertido en toda una saga, la más importante del cine mexicano. Todo empezó con una pequeña película, con grandes sueños, con ir en contra de la corriente de que nadie iba a ver una película mexicana que hablara sobre nuestra cultura, sobre nuestras leyendas, que nadie iba a ver una película de miedo para niños” recordó sobre la película que el próximo año cumple 20 de haberse estrenado.
En La venganza del Charro Negro resurgen personajes como la Nahuala, la llorona, el chupacabras, que se unen a los malévolos planes del charro negro. Esta cinta es una muestra de “todo lo bueno de ser mexicano”. El director invitó a la audiencia que quiera ver algo diferente, emocional, divertido, con comedia y drama, a ver esta historia: “Es entrañable, significa cómo vemos la muerte, nuestra relación de identidad, de representatividad, de comedia y folclore”.
La animación de La venganza del Charro Negro se hizo en Anime Studios con talento mayormente mexicano. En esta ocasión se repiten las voces de doblaje de Benny Emmanuel, Emilio Treviño y Lalo España para dar continuidad a las películas.
“Es una tradición continuar con los actores que estuvieron en La leyenda de las Momias de Guanajuato. La mayoría son actores que siguen siendo del gusto del público, sólo tenemos ciertas voces adicionales”, comentó.
Benny Emmanuel, quien hizo el doblaje de Leo San Juan, considera maravilloso ver cómo Leo no se detiene ante nada y siempre va de frente: “Sin importar los planes de El Charro Negro, Leo actúa por el amor que tiene hacía los demás, por la empatía y la entrega hacía la gente que se relaciona con él, pero sobre todo por su hermano”, expuso.
Emilio Treviño, voz de Nando, compartió lo mucho que aprecia poder hablar con el equipo y preguntar cualquier duda en beneficio de su personaje: “Tenemos un equipo creativo maravilloso. Hicimos un ejercicio creativo increíble, rodeado de gente que quiero mucho y que admiro muchísimo”, detalló. Añadió lo feliz que lo hizo volver a trabajar con sus compañeros.
Lalo España, el dragón Evaristo, mencionó la ligereza con la que su personaje vive la vida. Subrayó que esta película ensalza valores como la lealtad, la amistad, el amor y la confianza grupal. “Va a despertar mucha curiosidad y es importantísimo que se queden hasta el final de los créditos. Hay una escena de post créditos especial para todos. Es una película para todos”, recordó.
El maestro León Solar Bond está detrás de la música de La venganza del Charro Negro, un elemento indispensable a la hora de crear el ambiente. Arnaiz habló de su gran talento: “Y ya tiene un sello característico para las leyendas; conoce perfectamente a los personajes y sabe cómo llevar al público a través de la música: darle sus sustos, satisfacción y sobre todo a comunicarles sentimiento”.
Para el creador y productor, motivar al público para que vaya al cine a disfrutar de la película en una gran pantalla, sin distractores es el mayor reto al que se ha enfrentado en esta ocasión.
“La gente ya no va tanto al cine como iba antes. Cada vez están más en las plataformas digitales, ven el cine en casa, ponen pausa cuando lo requieren y la atención de las nuevas generaciones cada vez es más difícil de captar. El reto es hacer una historia lo suficientemente interesante con personajes que hagan contacto con el público, para mantenerlos durante una hora y media en salas de cine”, admitió.
La venganza del Charro Negro es la octava cinta de una serie que comenzó con La leyenda de la Nahuala y ha continuado con más películas, por lo que ya cuenta con un público cautivo.
“Hay toda una generación de fanáticos que ya tienen 25 años o más y están comunicando estas películas a las nuevas generaciones. Además estamos compitiendo con grandes producciones de millones de dólares. Y el presupuesto no es la diferencia, sino el contenido…, la historia, pero sobre todo el corazón que los mexicanos metemos a nuestras películas”, aseguró.
Arnaiz explicó la diferencia que encuentra entre las películas animadas que se hacen en Estados Unidos o en Japón “En México hacemos películas con entre 1,000,000 y 2,000,000 de dólares y lo hacemos de corazón, porque queremos hacer cine, crecer y porque no se necesita grandes cantidades de dinero para contar una gran historia”, contó.

La creatividad, cultura e idiosincrasia de los mexicanos ha hecho la diferencia para que películas animadas sobre leyendas se hayan posicionado en el gusto de la audiencia.
“Somos creativos por naturaleza y todo eso lo logramos comunicar. El público agradece este tipo de películas diferentes, únicas, que llegan de una manera positiva a nuestros niños y que también nos hace sentirnos cansados de que siempre se hable mal de México o se hable sobre drogas, secuestros e inseguridad. Qué padre que también se hable de valores y de familia y de la importancia de un hermano y de cómo el valor puede conquistar todo cuando uno cree en uno mismo”, sostuvo.
Las leyendas en México son interminables y funcionan como un gran material para contar más historias. “Cuando hicimos la leyenda de la Nahuala, vivíamos en Puebla. Cada pueblito al que íbamos a investigar tenía una versión diferente. Eso habla de la riqueza que hay para contar historias y de nuestra imaginación”, señaló.
Claves
Ricardo Arnaiz ya tiene lista La leyenda de Teodora Villavicencio, será la película que estrene el próximo año.
Imagen portada: Especial / MILENIO



