Nuevas protestas estudiantiles han sido convocadas para este fin de semana en Francia e Italia, mientras la derecha y la ultraderecha culpan a la inmigración de ser la causa de los desórdenes registrados durante las recientes manifestaciones en esos países; publica MILENIO.
Por la tarde de este viernes 23 de octubre, en un intento de contener la crisis social, el presidente francés, Emmanuel Macron, recibió a representantes de organizaciones de estudiantes de bachillerato, que hace un mes iniciaron una protesta por la falta de recursos para el sector, pero que después se transformó en una movilización más amplia contra el aumento del costo de la vida y a favor de otras reivindicaciones.
Continúan protestas pese al diálogo con el gobierno
Al final del encuentro en el Palacio del Elíseo, los representantes estudiantiles lanzaron un llamado para “continuar la lucha” hasta el anuncio de “medidas concretas”, las primeras de las cuales son esperadas el lunes 26 de octubre, cuando se reunirán con el primer ministro Sébastien Lecornu.
En tanto, para este sábado 24 hay convocadas nuevas manifestaciones en diversas ciudades, aunque el gobierno solamente autorizó las organizadas por los sindicatos.
En París, la marcha que recibió la luz verde partirá del Palacio de la Bastilla hacia la Plaza de la Nación, mientras persisten los temores de nuevos desórdenes, como los que el fin de semana causaron la quema de edificios y comercios y el saqueo de comisarías y galerías, además de enfrentamientos de manifestantes con las fuerzas del orden.
En Italia también se esperan para el sábado manifestaciones convocadas por las organizaciones estudiantiles en Milán, Roma, Turín, Florencia, Génova y otras ciudades contra la guerra, el rearme, el aumento del costo de la vida y para pedir más recursos a la educación.
Sin embargo, en un intento de responder a las medidas de las fuerzas del orden, los organizadores dijeron que fueron anulados los encuentros en los lugares inicialmente anunciados, y que los sitios donde tendrán lugar las concentraciones serán dados a conocer a las 14:30 horas locales del sábado.
El 17 de octubre las protestas en Milán derivaron en desórdenes y saqueos, con el arresto de más de 300 jóvenes, el 80 por ciento menores de edad y el anuncio del gobierno de la primera ministra, Giorgia Meloni, de un paquete de medidas de seguridad, que prevé elendurecimiento de las penas carcelarias y la introducción de la prisión preventiva para los menores.
Igualmente, se decretó el nuevo delito de ‘participación violenta en una manifestación’ y se desplegaron 500 efectivos militares adicionales en Milán, mientras el jueves 22 el ministro de Justicia, Carlo Nordio, fue duramente criticado por la oposición por anunciar que las cárceles se ampliarán para recibir a los menores de edad acusados de vandalismo en las protestas y que incluso podrían ser recluidos en los penales para adultos.
En Italia, desde hace días persisten otras movilizacionesque han recibido menos reflectores, como la de lostransportistas del sur del país contra el aumento del precio del diésel o gasóleo, que han bloqueado el arribo de bienes de primera necesidad a ciudades como Nápoles, cuyos supermercados ya sufren desabasto.
La protesta de los camioneros ha puesto en dificultades a toda la cadena alimentaria italiana yhan cerrado el paso de alimentos y combustible a los centros urbanos en regiones del sur, aunque la crisis amenaza con extenderse a la capital y al resto del país.
Derecha culpa a la inmigración
En tanto la derecha y la ultraderecha europea e internacional acusan a la inmigración de ser la causa de la violencia y los desórdenesregistrados fundamentalmente en las protestas en Francia e Italia.
“Igual que en Francia, también en Italia las protestas tienen que ver con la inmigración. Francia e Italia son peores países de lo que antes eran”, declaró el líder estadunidense, Donald Trump, sobre las manifestaciones en esos dos países que el 17 de octubre derivaron en saqueos.
En un encuentro con periodistas en la Casa Blanca, el mandatario llamó a cerrar las puertas de Europa a los inmigrantes pues dijo que de otra manera el Viejo Continente “está acabado”, mientras el vicepresidente JD Vance declaró en la red social X que la migración y los problemas de asimilación son las causas de la violencia en las protestas en Europa.
La oposición francesa de derecha sostiene la misma opinión y ha pedido medidas drásticas, como la repatriación de los inmigrantes.
En igual tono, el canciller austriaco, Christian Stocker, dijo en X que “lo que comenzó en Francia e Italia como protesta fue apropiada por vándalos violentos” y de ello responsabilizó a “la migración de los últimos años”, pues “se han traído a Europa actitudes y conflictos que no son los nuestros”.
Was in Frankreich und Italien als Protest begann, wurde von Gewalttätern vereinnahmt. Demonstrationen sind roher Gewalt, Plünderungen und mutwilliger Zerstörung gewichen. Ich verurteile diese Brutalität auf das Schärfste, sie ist durch nichts zu rechtfertigen.
Wer Polizistinnen…— Christian Stocker (@_CStocker) October 19, 2026
También el primer ministro de Hungría, Peter Magyar, dijo en X que “ante esta destrucción sin sentido y esta violencia injustificada, quizá ahora todo el mundo comprenda por qué Hungría defiende el enfoque más estricto posible en materia migratoria y por qué no cederemos a ninguna presión para relajar la protección de nuestras fronteras ni nuestra política de inmigración”.
Shocking videos and images are coming out of France. Historic buildings have been destroyed, hundreds of police officers have been injured, and enormous material damage has been caused amid the escalating vandalism and violence of recent days.
In the face of this senseless… pic.twitter.com/Pqwpa5v8yl— Magyar Péter (Ne féljetek) (@magyarpeterMP) October 18, 2026
En el mismo sentido se manifestó el primer ministro polaco, Donald Tusk, quien en X dijo que “defendemos con firmeza la frontera contra la migración irregular” y “en materia de seguridad seremos implacables.
En España, la vocera del movimiento ultraderechista Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moriño, dijo en la misma plataforma que “lo de Francia es el preludio de lo que ocurrirá en España si no frenamos la invasión este 29N. ¡Es la hora de la remigración masiva!”.
Lo de Francia es el preludio de lo que ocurrirá en España si no frenamos la invasión este 29N.
¡Es la hora de la remigración masiva! https://t.co/frTLnmI7aJpic.twitter.com/VU1JD2xg9i— Isabel Pérez Moñino (@Isabelperezmoi1) October 18, 2026
Sin embargo, el ministro francés de Justicia, Gerald Darmanin, ha rechazado la lectura en una sola dirección que culpa únicamente a los extranjeros y ha dicho que entre los arrestados por los desórdenes “hay de todo”, mientras la policía milanesa dijo en una nota que quienes participaron en las protestas y saqueos del sábado 17 de octubre en esa ciudad eran en su mayoría muy jóvenes, italianos de segunda generación y extranjeros, muchos de ellos menores de edad, “casi todos vestidos de negro y camuflados”.
Analizan “posibles interferencias extranjeras” en protestas
Según el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, los desórdenes de Milán serían resultado de la “guerra híbrida”implementada por potencias como Rusia o China que ha sido llevada a los países europeos con el uso de las redes sociales.
En ese sentido, el diario britanico Financial Times publicó que las autoridades de la Unión Europea (UE) están analizando posibles campañas extranjeras de desinformación e interferencia durante las protestas en Europa.
El cotidiano citó fuentes de seguridad, de acuerdo con las cuales cuentas filorusas, de la extrema derecha y algunas vinculadas con Irán y Argelia, han difundido en redes sociales videos de violencia y contenidos falsos para alimentar las tensiones.
También el primer ministro de Albania, Edi Rama, atribuyó a la “guerra híbrida” la ola de protestas contra su gobierno, que explotaron tras el anuncio de un controvertido proyecto turístico de lujo en la isla de Sazan, en el que está involucrado Jared Kushner, el yerno de Trump.
Sin embargo, Ruben Razzante, profesor de Derecho a la Información de la Universidad Católica de Milán dijo que existe una “guerra híbrida” contra los ataques a los sistemas de seguridad europeos, pero que no existen pruebas de que los rusos o los chinos usan las redes sociales para influenciar la política de las naciones de la UE, y que lo que ha sucedido en Francia e Italia es el resultado del malestar y el descontento sociales.
Foto portada: MILENIO


