En México, un joven de 18 años puede votar para elegir gobernador, pero en 30 de las 32 entidades del país no puede competir por ese mismo cargo. La restricción también alcanza a las diputaciones locales en diez estados y exhibe una brecha en el acceso al poder: mientras apenas 6.4 por ciento de los legisladores estatales tiene menos de 30 años, 11.5 por ciento ya cumplió los 60; señala MILENIO.
Estas diferencias marcarán las elecciones del 6 de junio de 2027, cuando se renovarán dos mil 917 cargos locales.
El cambio se hará con reglas distintas, sobre todo en los requisitos, donde la diferencia más notable se concentra en la edad mínima para contender por alguna candidatura a la gubernatura, una diputación local o una presidencia municipal.
Aunque la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las constituciones de las 32 entidades federativas reconocen la ciudadanía a partir de los 18 años y el derecho a votar, no todas permiten que quienes acaban de estrenar su ciudadanía puedan contender por cargos públicos de elección popular y aparecer en las boletas para obtener votos.
A nivel federal, el artículo 55 de la Constitución permite que las personas a partir de los 18 años puedan acceder a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, pero es a partir de los 25 años cuando pueden llegar al Senado de la República y a los 35, a la Presidencia de la República.
La reforma federal es considerada reciente, pero en realidad está vigente desde hace tres años y no todas las legislaturas locales se han ajustado al planteamiento federal.
Una extensa revisión hecha por MILENIO revela que la realidad es que en México es más fácil ser diputado o diputada local en la última etapa de la vida que al comenzar la ciudadanía.
Gubernaturas, a partir de los 30
Donde la edad se vuelve un requisito más exigente para acceder a los cargos de representación popular, en el ámbito local, es en las gubernaturas. En 26 constituciones locales se establece como edad mínima para poder contender por este cargo los 30 años, mientras que en otras seis el requisito es diferente. Destaca el caso de Morelos, que exige 35 años, la misma edad requerida para la Presidencia de la República.
En Nuevo León, a partir de los 28 años se puede buscar la gubernatura, mientras que en Quintana Roo y Sinaloa se puede hacer desde los 25 años. Solo en San Luis Potosí y Sonora sus constituciones establecen como edad mínima los 18 años, pero en la práctica ninguna persona de esa edad ha llegado a una gubernatura.
Los más jóvenes han rondado los 30 años. Samuel García, en Nuevo León, se coloca como el hombre más joven en llegar a ese cargo, a los 33 años, mientras que, entre las mujeres, está la colimense Indira Vizcaíno, a los 34.
Diputaciones locales, por los 21 años
Al menos diez congresos locales mantienen diferencias con el Congreso federal, pues no permiten que personas de 18 años puedan ser candidatos o candidatas a diputaciones locales.
De acuerdo con lo establecido en sus constituciones locales y los últimos acuerdos de sus legislaturas estatales, las entidades donde se permite postular a personas de 18 años para este cargo son Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Colima, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Guanajuato, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Durango, Hidalgo y Michoacán.
En el caso de Aguascalientes, Campeche, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Querétaro, Tamaulipas y Zacatecas, la edad mínima es de 21 años.
Alcaldías, flexibles para regidurías y sindicaturas
De acuerdo con la consulta que hizo MILENIO a las leyes locales de las 32 entidades federativas, en Aguascalientes, Colima, Chiapas, Chihuahua, Jalisco, Estado de México, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Durango e Hidalgo se permite la postulación de candidatos y candidatas a partir de los 18 años para contender por la presidencia municipal.
En los casos de Baja California Sur, Campeche, Yucatán y Michoacán, solo para regidurías y sindicaturas se puede contender a partir de los 18 años, pero las planillas deben estar encabezadas por personas mayores, generalmente de 21 años como mínimo.
Los contrastes
Como se puede observar, entre las mismas entidades hay diferencias en la edad mínima para poder ocupar cargos de elección popular. Los requisitos son más exigentes para las gubernaturas; en segundo lugar, para las diputaciones locales y, por último, para los ayuntamientos.
Quienes tienen menor distancia entre sus propios parámetros son los de Nuevo León, donde se puede ser gobernador o gobernadora a partir de los 28 años y congresista desde los 18.
En Quintana Roo son 25 años para la gubernatura y 18 para diputaciones y alcaldías. Las únicas entidades que tienen homologado el requisito de edad para los tres cargos, con un mínimo de 18 años, son San Luis Potosí y Sonora, pero hasta el momento no se han registrado casos de candidatos o candidatas con esta edad y mucho menos que hayan triunfado en las urnas.
El cristal con que se mira
Para el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado de México, José Francisco Vázquez Rodríguez, no es contradictorio reconocer el derecho a votar a partir de los 18 años, pero no permitirles ser votados, sobre todo dependiendo del tipo de cargo y las responsabilidades inherentes.
No es tan fácil, señaló, determinar si a los 18 años se tiene la capacidad para desempeñar algún cargo de elección popular. Es necesario tener claro qué están haciendo las y los jóvenes a esa edad, cuando generalmente acaban de egresar de la preparatoria o del nivel medio superior y están por definir qué carrera profesional iniciarán.
Eso, dijo, no implica que no haya espacio para personas jóvenes, porque al Congreso mexiquense han llegado varias personas menores de 30 años que técnicamente están consideradas como jóvenes y han podido aportar su experiencia y representar a ese sector de la población.
Tampoco consideró que sea más fácil encabezar un ayuntamiento que ocupar una curul, porque en el primer caso, en el Estado de México, sí se permite llegar a partir de los 18 años y, en el segundo, hasta los 21.
“No hay contradicción. Creo que si van a querer participar a los 18 (años) se pueden esperar a los 20 y la carrera política no se termina por la edad, sino por el momento y las acciones. Hoy se han abierto los temas de las acciones afirmativas, y si un estado ha ido a la vanguardia de las acciones afirmativas y de dar la oportunidad a participar ha sido el Estado de México”, aseveró.
¿Necesarias las medidas afirmativas?
A nivel federal existen medidas afirmativas para impulsar a personas jóvenes a diversos cargos políticos, pero a nivel local no todas las entidades las tienen. El Estado de México es uno de esos casos donde no es obligatorio impulsar a este sector, aunque varios partidos lo contemplan en sus estatutos y, por regla interna, sí lo toman en cuenta.
La consejera electoral Karina Vaquera Montoya consideró necesario atender al grupo de jóvenes que representa 30 por ciento de la lista nominal. “Nos quejamos mucho porque no votan, pero también se debería reflexionar: ¿Por qué no están interesados? O si es porque no están integrados en esas labores y tareas”, refirió.
A nivel electoral, indicó, se cuida que en los bloques de competitividad no se envíe a las mujeres solo a municipios y distritos donde no existen posibilidades de triunfo, por lo que cabría también la posibilidad de que se haga lo mismo con las personas jóvenes, porque no se puede excluir a un grupo históricamente discriminado por otro.
Hay ejemplos claros en Europa donde se permite participar a personas jóvenes y es increíble que al interior de la República Mexicana no haya congruencia entre el nivel federal y el local, porque se permite en el primer caso, cuando su campo de acción es mucho más amplio, en función de lo que implica la legislación federal frente a lo que ocurre a nivel local.
Se puede pensar que no tienen experiencia, que no conocen, pero la representación popular en México está diseñada para que cualquier persona, sin tener algún grado de estudios o especialidad de licenciatura, pueda ser parte de ella. Se trata de poder cumplir con las demandas que tiene la ciudadanía, conocer qué necesita y no necesariamente contar con determinada formación profesional, destacó.

Cuotas juveniles
En más de una ocasión y en diferentes entidades se ha tratado de reformar la ley para que se garanticen cuotas a las personas jóvenes en los cargos de elección popular, pero el argumento para detener o no alcanzar acuerdos al respecto es que los partidos, por sí solos, promueven a las juventudes e incluso tienen, por reglamento interno, cuotas para estos grupos.
El representante del PAN en el Instituto Electoral mexiquense, Alfonso Bravo Álvarez Malo, consideró que ellos no necesitan una regla para tomar en cuenta a este sector de la población. Muestra de ello es que, de seis legisladores en el Congreso mexiquense, tres mujeres fueron electas antes de los 30 años: Krisna Karina Dávalos, a los 25; Rocío Alexa Dávila, a los 28, y Emma Laura Álvarez, a los 29 años, explicó.
El secretario general del PRD, Javier Rivera Escalona, indicó que en este partido, por cada cinco candidaturas, una debe ser para alguien menor de 30 años, cifra que regularmente rebasan. Esto no es nuevo; él es ejemplo de la medida, pues en 2003 fue diputado plurinominal con 28 años.
El PRI es uno de los partidos que considera al sector juvenil dentro de su estructura. Víctor Capilla Mora, representante electoral, apuntó que, por norma interna, 30 por ciento de las candidaturas están reservadas a jóvenes, aunque sus estatutos consideran como tales a personas de hasta 35 años, edad distinta a la reconocida por el Código Electoral, de 29 años.
“No obstante, estamos seguros de cumplir con la cuota de candidaturas que en su momento apruebe la autoridad como acción afirmativa, porque ya es una tradición reservar ese espacio a personas jóvenes”, indicó.
El PVEM ha presentado propuestas en distintos momentos para que la cuota obligatoria en todos los partidos sea de al menos 3 por ciento y que de su financiamiento también se destine ese porcentaje a fortalecer la formación de liderazgos juveniles.
Congresos viejos
De acuerdo con las estadísticas que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer a propósito del Día Internacional de la Democracia, 82 por ciento de las personas legisladoras en los congresos locales tienen entre 30 y 59 años. En promedio, 54 por ciento son mujeres, 45.9 por ciento son hombres y 0.1 por ciento son personas no binarias.
De las 32 entidades federativas, cinco congresos no cuentan con legisladoras ni legisladores menores de 30 años, es decir, jóvenes. Esto ocurre en Coahuila, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora.
La entidad con mayor presencia de personas parlamentarias jóvenes es Tabasco, con 17.1 por ciento de sus integrantes; le sigue Zacatecas, con 13.3; después está Chiapas, con 12.5; seguido de Baja California, Colima y Tlaxcala, con 12 por ciento; Veracruz, con 10 por ciento; Nuevo León, con 9.5, y Ciudad de México, con 9.2, mientras que con 8 puntos porcentuales están el Estado de México y Quintana Roo.
El promedio estatal de personas jóvenes en las curules locales es de 6.4 por ciento, en tanto que el de personas de 30 a 44 años es de 46.4 por ciento; de 45 a 59 años, de 35.6 por ciento, y de 60 años o más, de 11.5 por ciento.
Las cifras muestran que es más frecuente encontrar personas de la tercera edad en las legislaturas locales que personas jóvenes, sobre todo en el Congreso de Sonora, donde 33.3 por ciento tiene más de 60 años y no existe ninguna persona menor de 30 años.
Otro caso significativo ocurre en Sinaloa, donde 27.5 por ciento tiene 60 años o más y solo 5 por ciento tiene menos de 30 años. El tercer Congreso con más personas de la tercera edad es Guanajuato, con 16.7 por ciento de sus integrantes.
A diferencia de las personas jóvenes, en todos los congresos locales del país existen personas de la tercera edad, pero no siempre hay menores de 30 años, de acuerdo con lo que refleja el Censo Nacional de Poderes Legislativos Estatales, publicado en 2025.

A elecciones en las 32 entidades
En junio de 2027, las 32 entidades federativas que integran el país irán a elecciones locales, pero no todas elegirán los mismos cargos. Se renovarán 17 gubernaturas, mil 98 diputaciones locales en 31 estados y mil 802 presidencias municipales en 28 entidades.
En total, se votará por dos mil 917 cargos, sin contar regidurías y sindicaturas en cada uno de los ayuntamientos que renovarán sus cabildos a partir del voto popular.
Las únicas entidades que no elegirán a titulares del Poder Ejecutivo local son Chiapas, Ciudad de México, Coahuila, Durango, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán. El resto de los estados sí estará inmerso en la renovación del cargo estatal más importante de su región.
La única entidad que no renovará diputaciones locales es Coahuila, donde solamente se votará por 38 ayuntamientos.
En lo que se refiere a la renovación de los cabildos, Veracruz y Durango son las entidades que no tendrán renovación de ayuntamientos.
Por ello, todos los órganos electorales locales ya iniciaron o están por arrancar sus procesos electorales. Nueve entidades lo hicieron en septiembre, siete lo harán este mes de octubre, seis en noviembre, siete en diciembre y tres en enero, para organizar los comicios y que más de 104 millones de electores puedan ejercer su derecho a votar.
Imagen portada: MILENIO
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