“La desesperanza no es una opción”: Angela Davis

La legendaria activista llegó a la UNAM con un discurso poderoso en un evento marcado por una protesta estudiantil.
AguaQuemada

agosto 27, 2026

Con aplausos y gritos fue recibida Angela Davis (Alabama, 1944), pero en cuanto la activista tomó asiento se desataron protestas de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, con consignas y mantas que decían frases como “La UNAM es criminal y paramilitar”. 

Los gritos de protesta se fundieron con los de “¡Angela, Angela!” del público; incluso, varias personas pidieron bajar al hombre que protestaba y que se negaba a dejar el escenario frente a la mirada de la filósofa, académica y feminista; publica MILENIO.

Rosa Beltrán, coordinadora de Difusión Cultural UNAM, intentaba calmar las aguas, ofreció realizar mesas y dijo: “Si ustedes revientan este momento se van perder el momento histórico de escuchar a Angela Davis”.

Veinte minutos después de la hora programada, uno de los momentos más importantes de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (Filuni) por fin comenzó el diálogo magistral en la Sala Miguel Covarrubias, llena de un público que no dejó de gritar y mostrar su admiración por Davis.

Sus primeras palabras fueron: “Quiero agradecerles a todes los que vinieron a vernos. Incluyendo a quienes participaron en los eventos que precedieron este diálogo”.

Junto a Gina Dent y Amneris Chaparro conversó en torno al libro Abolición, feminismo, ¡ahora! Los asistentes llegaron a formarse desde las seis de la mañana y, tres horas antes de la charla, la UNAM anunció que el recinto estaba completamente lleno.

“Me impresiona muchísimo esta energía y deseo canalizarla para generar un cambio real, para poner fin a las prisiones, abolir el capitalismo y para terminar el feminicidio en México. También queremos hablar del proceso de activismo, de organizar grandes movimientos masivos para contrarrestar el fascismo que se ve en el mundo”, dijo.

Y habló de su experiencia con los libros: “Tengo miles que he acumulado a lo largo de mi vida. Mi mamá me enseñó a leer cuando tenía dos años. Así que puedo decirles que casi todos los años de mi vida los he dedicado a la lectura y no me puedo imaginar un mundo sin ellos.

“La respuesta más apasionada a la lectura y a los libros que he experimentado ha sido dentro de las prisiones, donde mucha gente que pasará el resto de su vida y descubre la lectura, donde hay un mundo de libertad dentro de esos libros”.

La profesora y activista Gina Dent dijo: “El mundo universitario y la pasión que tienen aquí es una cultura diferente a la que nosotros tenemos en nuestra universidad y es muy emocionante. Somos anticarcelarias, defendemos el feminismo abolicionista y somos anticapitalistas, hay que oponernos al racismo”.

Una revolución

Sobre su libro Abolición, feminismo, ¡ahora!, Davis opinó: “Luchamos, nos costó trabajarlo en relación a ideas, conceptos; pero aprendimos a trabajar de manera interdisciplinaria y poder reflejar un pensamiento colectivo en el libro; fue como construir comunidades y es lo importante”.

En una tarde de ideas y resistencia, Angela Davis fue tajante: “Tenemos que hacer una revolución para derrotar el capitalismo y el colonialismo. Tenemos que cuestionar las maneras en las que nuestras emociones a menudo hacen la labor del Estado y revisar las políticas carcelarias”.

Explicó que “la desesperanza no es una opción. Nosotros la generamos cuando hacemos activismo. Siempre creí que las cosas serían diferentes algún día, y ahora que lo pienso, sin todas estas luchas, no estaríamos sentadas platicando con ustedes esta noche. Así que tengo que pensar que el primer trabajo del activismo radical es generar esperanza, es persuadir a la gente de que un mejor mundo es posible”.

Los aplausos, los gritos y las respuestas del público fueron siempre de aprobación ante las ideas de Dent y Davis, que al final volvieron a verse rodeadas de manifestaciones en el auditorio y de múltiples muestras de cariño, a pesar de la tormenta inicial de protestas que no cesaron durante toda la charla.

Davis lamentó no tener más tiempo en la charla y, tras ver una bandera de Palestina, fue a tomarla entre el mar de gente que la aclamaba.

“Acabamos de descubrir que esta sesión se va a terminar y me gustaría decirles que ha sido una experiencia maravillosa pasar estos momentos con ustedes, pudimos crear comunidad y experimentar esta sensación de estar juntas, juntos y juntes”, agradeció Davis en medio de aplausos, gritos y gente que subió al estrado con playeras o sólo para estar cerca de ella.

Imagen portadas: Especial / MILENIO

https://www.milenio.com/cultura/angela-davis-ofrece-dialogo-magistral-unam

Fuente:

// Con información de MILENIO

Vía / Autor

// Staff

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