Texas ha sido una fortaleza inexpugnable del Partido Republicano, un símbolo del poder conservador y laboratorio de las políticas más duras contra la inmigración y el aborto, pero a días de las elecciones, con la impopularidad de Donald Trump como lastre, expertos se preguntan si el estado puede convertirse en un estado “azul” bajo control demócrata; publica MILENIO.
En el epicentro de la batalla por Texas se encuentra la disputa por la gubernatura. La demócrata Gina Hinojosa, una abogada mexicoamericana de 52 años, redujo en los últimos días la ventaja del gobernador MAGA Greg Abbott, un estrecho aliado del presidente Donald Trump, en busca de conquistar un cuarto mandato consecutivo.
“Las elecciones de 2026 se reducen a una sola batalla: ¿Vamos a tener un Texas y un Estados Unidos del pueblo y para el pueblo, o será el mundo de los multimillonarios y nosotros simplemente viviremos en él?”, declaró este fin de semana.
Las opciones para gobernar Texas
Hinojosa —hija de una familia de origen mexicano y quien trabajó como abogada especializada en derechos laborales y civiles, incluyendo organizaciones dedicadas a la asistencia legal de trabajadores, inmigrantes y familias de bajos ingresos— aspira a convertirse en la primera mujer latina en gobernar Texas, desde su incorporación a Estados Unidos en 1845.

La ventaja que inicialmente tenía Abbott se encogió en los últimos días.
La encuesta más reciente de ActiVote entre 400 probables votantes coloca a Abbott con 50.9% de intención de voto frente a 49.1% de Hinojosa, una diferencia de apenas 1.8 puntos porcentuales, dentro del margen de error, por lo cual es un empate estadístico.
Pero Abbott confía en ganar pese a lo cerrado de la contienda.
“Las encuestas no ganan elecciones y con frecuencia se equivocan. Tengo plena confianza en mi campaña y en el resultado. Voy a ganar esta elección”, declaró.
Terremoto texano
“La razón por la que estados como Texas, Kansas, Ohio y Iowa están en disputa— es que Trump no solo está perdiendo terreno entre los grupos que lo apoyaron en 2024, como los latinos y jóvenes, sino que la decadencia se está extendiendo a las comunidades rurales y de clase trabajadora”, señaló el politólogo Rob Brownstein.
“La gasolina y los alimentos lograron lo que el (ataque al Congreso del) 6 de enero de 2021 no pudo: fracturar la coalición republicana”, resumió.
La candidatura de Hinojosa representa la posibilidad de terminar con una sequía de victorias demócratas en las elecciones estatales que se remonta a 1994 y de devolver la gubernatura al partido que la perdió ese mismo año, cuando la demócrata Ann Richards fue derrotada por George W. Bush.
Joshua Blank, director de investigación del Texas Politics Project, señaló que un triunfo de Hinojosa supondría un cambio profundo en la dirección del gobierno estatal, toda vez que una gobernadora demócrata podría frenar con su veto buena parte de la agenda conservadora de una legislatura aún dominada por republicanos.
Sin embargo, Blank advirtió que ganar la gubernatura no convertiría automáticamente a Texas en un estado completamente “azul”, toda vez que harían falta victorias sostenidas en otras elecciones estatales, en una entidad que cuenta con 40 votos electorales en la aritmética de las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Talarico vs Paxton: en búsqueda del escaño
En paralelo a la puja por la gubernatura, tiene lugar una cerrada pelea por el escaño senatorial federal entre el procurador general del Estado y personaje MAGA, Ken Paxton, y el demócrata James Talarico, un exmaestro y seminarista presbiteriano que se ha convertido en la contienda más cara del actual ciclo electoral en todo el país.
Según cifras de AdImpact —empresa de inteligencia publicitaria y análisis de la competencia que monitorea en tiempo real los anuncios en televisión lineal, televisión conectada y plataformas digitales— la publicidad comprada y reservada para las primarias, la segunda vuelta y la elección general ya rebasó los 500 millones de dólares.
Talarico recaudó 64 millones de dólares entre julio y septiembre, récord trimestral para una candidatura al Senado, frente a 18 millones de Paxton.
Pero Elon Musk aportó 158 millones al Senate Leadership Fund y otros diez millones a una organización favorable a Paxton, con lo cual aventajó a Talarico en proporción de cinco a uno.
Las encuestas muestran una competencia extraordinariamente cerrada. Un sondeo de CBS, divulgado el domingo 18 de octubre, coloca a Talarico con 51% de la intención del voto, frente a 49% para Paxton. Trump viajó al estado en apoyo al republicano y no descartó regresar antes de los comicios.
La interrogante para los expertos es si Texas vive simplemente otro ciclo de entusiasmo demócrata, como ocurrió en 2018 y 2022, o si comienza una transformación electoral sísmica capaz de alterar el equilibrio político nacional.
Imagen portada: X / @GinaHinojosaTX



