Por José Jaime Ruiz
Pa’luego es tarde. Alejandro Moreno, dirigente del PRI, se gana a pulso, puñetazos y patadas su desafuero. El PRI de Alito es un PRI en extinción; frustrado por las deserciones e imputaciones de corrupción, enloquece feroz y, exaltado, agrede al senador Gerardo Fernández Noroña y patea en el suelo a un trabajador del Senado. Alito es un violento provocador, también provoca las deserciones priistas: Miguel Ángel Osorio Chong, Claudia Ruiz Massieu, Eruviel Ávila, Nuvia Mayorga, Omar Fayad, Manlio y Sylvana Beltrones, Néstor Camarillo.
La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Campeche solicitó un nuevo desafuero contra Moreno por el presunto desvío de 83.5 millones de pesos durante su gestión como gobernador. Esta es la segunda solicitud: la primera, de 2022, fue por enriquecimiento ilícito. El periódico Reforma publicó en 2019 que Alejandro Moreno es propietario de una lujosa residencia de 1,900 metros cuadrados con un valor superior a los 46 millones de pesos que fue construida en un transcurso de dos años, en los cuales declaró ingresos anuales de 5 millones de pesos, mientras era gobernador de Campeche.
Alejandro Moreno está imposibilitado para ejercer como legislador y habría que solicitar un estudio clínico. Su corrupción posibilita su desafuero. En las exequias del PRI, un furioso sepulturero: Alito.
En este mismo instante pongo a mi equipo legal a disposición plena del compañero Emiliano, trabajador del Senado de la República agredido brutalmente por Alito Moreno.
— Andrea Chávez (@AndreaChavezTre) August 27, 2025
El cobarde todavía lo sigue golpeando y pateando después de tirarlo al piso.
Prepotente, corrupto, violento. pic.twitter.com/lzhnx7LYZf
#EXCLUSIVA | ALITO MORENO NO SOLO AGREDE A NOROÑA TAMBIÉN GOLPEA A UN TRABAJADOR DEL SENADO DE LA REPÚBLICA.
— Manuel Pedrero (@YosoyPedrero) August 27, 2025
EXCLUSIVA DE @ReporterosMX_. pic.twitter.com/hr2ZYAfOVi



