Enarm en León: las historia detrás de los aspirantes al examen médico

Viajes, sacrificios y promesas acompañan a los médicos que llegan a León para presentar el ENARM y buscar un lugar en una residencia médica.
AguaQuemada

septiembre 29, 2026

A Emiliano Cabello Hernández casi se le va un año de preparación por dos lugares en un avión. A Camila Hernández Durán una fractura no le impidió llegar al examen con el que busca cumplir una promesa hecha a su abuela antes de morir. La familia de Emma Yasmín Granada Navarrete gastó alrededor de 15 mil pesos y recorrió durante más de siete horas el camino desde un pueblo del Estado de México.

Son tres historias detrás de los 19 mil 200 médicos que se espera presenten en León el Examen Nacional de Residencias Médicas (Enarm), una de las pruebas que pueden definir el futuro profesional de quienes buscan ingresar al Sistema Nacional de Residencias Médicas; publica MILENIO.

Ésta es la evaluación que presentan los médicos generales que buscan ingresar a una especialidad médica.

La prueba mide conocimientos adquiridos durante la formación profesional y forma parte del proceso para acceder a las plazas disponibles en instituciones de salud del país; debido a que el número de aspirantes supera al de espacios ofertados, el resultado obtenido es determinante para avanzar en la selección de una especialidad y una sede de formación.

Para ello, durante tres días, médicos procedentes de diferentes estados del país e incluso del extranjero llegarán al Poliforum León para enfrentar una evaluación de 450 preguntas, divididos en dos turnos y bajo estrictos controles de seguridad.

Para muchos, sin embargo, el examen comenzó mucho antes de sentarse frente a una tableta.

Un vuelo estuvo a punto de echar por tierra un año de preparación

El reloj marcaba las cinco horas del domingo cuando Emiliano Cabello Hernández, de 25 años y originario de Nuevo Laredo, Tamaulipas, llegó al Aeropuerto Internacional de Monterrey.

Egresado de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), llevaba consigo sus maletas, los nervios y un año de preparación. Su destino era León, Guanajuato, donde presentaría por primera vez el Enarm.

Su vuelo estaba programado para las 8:00 horas, pero un problema de sobreventa de boletos estuvo a punto de cambiar todos sus planes.

La alternativa era viajar durante horas en autobús y sacrificar parte del descanso previo a una evaluación programada para durar hasta seis horas.

Al final, dos pasajeros no se presentaron y Emiliano consiguió subir al avión.

“No se presentaron dos personas al vuelo, entonces hasta suerte tuve. Esto pasó cinco minutos después de que todos abordaron el avión… más que nada fue el aprieto de que no iba a descansar, porque, si no, sería hasta tomar el autobús. Entonces sí estaba preocupado de que pudiera afectar el rendimiento en el examen”, contó después de concluir la prueba.

Emiliano Cabello Hernández, originario de Nuevo Laredo, Tamaulipas. (Foto: Guillermo Esquivel)

El lunes llegó a formarse alrededor de las 7:45 horas y, 15 minutos después, ya estaba frente al examen. Terminó alrededor de las 11:30 horas.

La siguiente sorpresa llegó prácticamente de inmediato: conoció su resultado.

Obtuvo 60 puntos de 100.

Antes de llegar hasta ahí, tuvo que superar los controles instalados para impedir irregularidades durante la aplicación.

“Te piden que dejes todos los accesorios de metal, celulares, joyería, cintos; te los quitan. Después te pasan por el arco detector de metales, haces una fila, te dan tu hoja de registro junto con una hoja que debes traer, que es tu pase; te dan tu hoja de respuestas. Es una sala grande, estás frente a frente con otros y con una tableta”, detalló.

Superada la prueba, Emiliano decidió darse unas horas para conocer Guanajuato antes de regresar a casa.

“Me regreso el día de mañana —hoy martes—. Voy a aprovechar el día de hoy para turistear, a lo mejor voy a Guanajuato capital, a disfrutar el día. Lo hecho, hecho está y ahora a esperar a octubre para la selección de plazas”.

León espera a 19 mil 200 médicos

Efraín Navarro, director de Enseñanza e Investigación de la Secretaría de Salud federal y enlace estatal del Examen Nacional de Residencias Médicas en Guanajuato, explicó a MILENIO que los aspirantes fueron distribuidos en dos turnos.

El matutino se realiza de 8:00 a 14:00 horas y el vespertino, de 16:00 a 22:00 horas.

En cada uno hay 3 mil 200 personas registradas, lo que representa 6 mil 400 aspirantes diarios y una expectativa total de 19 mil 200 médicos durante los tres días de aplicación en León.

Desde las 7:00 horas del lunes fueron abiertas las puertas para permitir el ingreso de los sustentantes del primer turno. El examen comenzó una hora después.

La regla fue clara: existe únicamente media hora de tolerancia. Después de ese límite, nadie puede ingresar.

La importancia del traslado quedó reflejada desde el primer turno: hubo una asistencia de 93 por ciento.

“Muchas veces son faltantes; en ocasiones deciden ya no hacer el examen, algunos desafortunadamente pueden tener problemas en el traslado”, explicó Navarro sobre el siete por ciento que no acudió.

Siete exámenes diferentes para impedir que copien

Cada aspirante debe responder 450 preguntas de opción múltiple, relacionadas con áreas como medicina general, cirugía, medicina interna, pediatría, salud pública y epidemiología, entre otras.

Pero no todos reciben exactamente la misma prueba.

Para esta aplicación fueron preparadas siete versiones diferentes del examen, además de establecer controles físicos y tecnológicos.

“Se tuvieron siete exámenes diferentes, no hay posibilidad de que puedan copiar; tienen todos los protocolos de seguridad informática, cibernética. Es un examen que está muy bien cuidado para evitar cualquier tipo de situación”, afirmó Efraín Navarro.

Durante la aplicación también existe vigilancia permanente por parte de trabajadores de la Secretaría de Salud federal, entre personal administrativo y médicos.

“Mi abuela me quería ver como doctora… ya no alcanzó”

Para Camila Hernández Durán, de 25 años, llegar hasta León significó superar algo más que meses de estudio.

Egresada de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, busca una plaza para especializarse en psiquiatría y cumplir una promesa personal: continuar el camino que compartió con su abuela, quien murió en diciembre, a los 83 años, a causa de diabetes.

“Sí se atravesaron muchas dificultades este último año de estudio, entonces, pues de hecho vengo fracturada, pero bien. Muy difícil —el examen—, a mi parecer, pero bien… ella decía que era su doctora, pero ya no me alcanzó a ver y esto es para toda mi familia”, relató mientras abandonaba el recinto.

Dos semanas antes del Enarm sufrió un accidente mientras hacía limpieza en su casa.

“Fue algo muy tonto”, recordó entre risas. “Estaba a punto de cenar y estaba limpiando en la casa y le pegué a la patita del sillón y el último dedito del pie se me dobló; todo se fracturó completo”.

Con el pie inmovilizado tuvo que realizar un recorrido carretero de casi dos horas hasta León.

Al llegar al Poliforum, personal de la Secretaría de Salud federal la auxilió y la trasladó en silla de ruedas desde la entrada hasta el lugar donde presentaría la prueba.

Ingresó desde las 7:00 horas y concluyó los 450 reactivos alrededor de las 11:20.

Debido a las interrupciones que tuvo durante sus meses de preparación, Camila calculaba obtener entre 50 y 60 puntos.

El resultado fue mejor: 65.7.

“Yo esperaba sacar 60, 50 y algo, pero sí alcancé 65; entonces, pues 65.7”, dijo entre risas y con alivio.

Camila Hernández Durán, de 25 años. (Foto: Guillermo Esquivel)

Siete horas de camino y 15 mil pesos por el sueño de Emma

Para Emma Yasmín Granada Navarrete, el Enarm también comenzó cientos de kilómetros antes de llegar a León.

Su familia es originaria de San Jacinto, comunidad del municipio de Jiquipilco, Estado de México, y su padre, René Granada Molina, la ha acompañado durante el proceso para buscar una especialidad médica.

El viaje comenzó durante la madrugada del sábado.

La familia salió desde su comunidad, en el centro del Estado de México, rumbo a la Central del Norte de Ciudad de México. Desde ahí tomó otro autobús hacia Guanajuato.

En total, el trayecto superó las siete horas. Pero el recorrido es sólo una parte del costo.

Entre transporte, hospedaje y alimentos, la familia calcula que desembolsará alrededor de 15 mil pesos para que Emma pueda presentar el examen.

“Considero que uno como padre debe dar lo que pueda para que ella se prepare, ¿no? Es la misma vida”, explicó René.

Para reunir el dinero, reconoce, hay que hacer ajustes.

“Pues los gastos, como siempre han sido, ¿no? Buscarle de aquí, de allá, para poder solventar”.

Emma es egresada de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM y esta es la segunda ocasión en que busca ingresar a una residencia médica.

En su intento anterior obtuvo el puntaje necesario, pero decidió no aceptar la plaza que le fue asignada porque el hospital no correspondía con sus expectativas.

Esta vez busca conseguir un lugar en Ciudad de México y continuar su formación dentro del sector público.

Para su padre, el dinero, las horas de viaje y la incertidumbre forman parte del esfuerzo necesario para que su hija pueda seguir intentándolo.

“Todo para bien y lo otro, bueno, son cosas de la vida también que hay que afrontar”, expresó.

El ENARM reúne en León a miles de aspirantes. (Foto: Guillermo Esquivel)

El Enarm también cruza fronteras

Los miles de aspirantes que llegaron a las sedes mexicanas no proceden únicamente del país.

En León hay médicos provenientes de entidades como Ciudad de México, Jalisco, Chihuahua y Querétaro, pero también aspirantes extranjeros.

“También tenemos extranjeros. Este año ha venido gente de Sudamérica, gente de Venezuela, Colombia, Guatemala, gente de Europa y personas de Japón. Esto se debe a que México está siendo referente en muchas áreas y más en el área de formación de médicos especialistas”, sostuvo Navarro.

Presentar el examen cuesta 3 mil 300 pesos

El camino para presentar el examen comenzó meses atrás.

El prerregistro se realizó por internet del 3 de abril al 29 de mayo de 2026, a través de la Secretaría de Salud federal, y los aspirantes tuvieron que cubrir un pago de 3 mil 300 pesos.

La convocatoria establece que pueden participar médicas y médicos generales mexicanos y extranjeros interesados en ingresar al Sistema Nacional de Residencias Médicas.

Además de León, fueron habilitadas sedes en Puebla; Morelia, Michoacán; Hermosillo, Sonora, y Mérida, Yucatán.

Será en octubre cuando continúe el proceso que definirá las opciones de especialidad y las plazas para quienes consigan avanzar.

Hasta entonces, Emiliano, Camila, Emma y miles de médicos más tendrán que esperar.

Detrás del resultado quedarán meses de estudio y, en algunos casos, vuelos tomados de último minuto, carreteras recorridas con un pie fracturado, siete horas en autobús y familias buscando “de aquí y de allá” para pagar el viaje.

Todo por la posibilidad de conseguir una residencia médica.

Imagen portada: MILENIO

https://www.milenio.com/comunidad/enarm-en-leon-sacrificios-y-suenos-detras-del-examen-medico

Fuente:

// Con información de MILENIO

Vía / Autor

// Staff

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