Por José Jaime Ruiz
A Ricardo Salinas Pliego no le interesa su esposa ni su familia, le interesa el biyuyo, la marmaja, la lana. Sigan la ruta del dinero: se trata de no pagar los impuestos que le debe al pueblo de México. Salinas Pliego pierde amparo tras amparo, el Cártel de la Toga encabezado por Norma Piña prefiere salvar su pellejo ahora que terminen sus funciones que salvar el pellejo del dueño de TV Azteca, quien deberá aportar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) un adeudo por 3 mil 527 millones de pesos, derivado de la omisión del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondiente al ejercicio fiscal de 2009. Ricardo ha sido omiso con los gobiernos de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo.
El vituperio en contra de Denise Dresser, Vanessa Romero y Sabina Berman es el último clavo en su cruz. La valiente defensa de la doctora Sheinbaum en contra de la misoginia y discurso de odio del dueño de Banco Azteca es una victoria en la batalla cultural sostenida por la 4T como un contrataque ideológico, político y económico. Las empresas de Salinas Pliego explotaron, sin el capitalismo de cuates, sin el respaldo del Estado, es nada. Contrario a la visión de Carlos Slim, quien hizo del apapacho de los gobiernos neoliberales un emporio, Salinas Pliego echa a perder toda y cada una de sus empresas.
Patriarcal, empuja a su hija, Ninfa Salinas, y a su esposa, María Laura Medina, a defenderlo. Las mujeres de la familia de Ricardo, según María Laura, son mujeres de bien que el violentador respeta y cuida: “Porque todas son personas de bien. No por el hecho de ser mujeres, sino por ser seres humanos valiosos”. De lo cual se colige, ya que el misógino no respeta a Sheinbaum, Dresser, Vanessa y Berman, que ellas son personas de mal… y no son valiosas.
Atrapado y sin salida, el victimario desde su cobardía se victimiza, le pregunta a la presidenta Sheinbaum que por qué permite que se le llame “oligarca”, “delincuente”, “evasor”, “corrupto”, pues porque Salinas Pliego es todo lo anterior, y más, también sedicioso. “¿Es justo que, desde el Ejecutivo, se dé línea a la Suprema Corte para que se me persiga por consigna política?”. Sheinbaum no da línea al Poder Judicial, al cual sí compró, a través del Cártel de la Toga, el Tío Richie. “Deje de perseguir a ciudadanos que trabajamos, pagamos impuestos y generamos empleos”, en realidad el usurero persigue a los ciudadanos que tomaron un crédito de alguna de sus empresas, no paga impuestos (más que obvio) y genera servidumbre laboral.
Cuesta abajo en su rodada, Salinas Pliego perderá a su familia, perderá los juicios, perderá Banco Azteca, perderá el juicio, perderá Elektra, perderá contra la revolución de las conciencias, perderá TV Azteca y, si realmente hay justicia en nuestro país, ganará la cárcel.
Presidenta @Claudiashein se posiciona sobre la violencia que ejerce Ricardo Salinas Pliego (@RicardoBSalinas) hacia las periodistas @sabinaberman, @vannessarr y @DeniseDresserG.
— Arlin Medrano (@arlinmedrano_) July 10, 2025
“No es normal, es violencia”, este es un caso de los muchos que vivimos las mujeres por tener voz. pic.twitter.com/hI76deL8Su



