El Tío Richie o un Milei a destiempo

Ese tío no quiere salvar a México y usa a los incautos para salvar o tratar de salvar su propio pellejo. Salinas Pliego y su grito desesperado.
AguaQuemada

septiembre 17, 2025

Por José Jaime Ruiz

En una terapia familiar, Ricardo Salinas Pliego da un “Grito” a la nación no con la Campana de Dolores sino con el dolor de no dar un campanazo. Las 250 mil personas abarrotando el Zócalo en el Grito de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo son un telúrico espaldarazo al Segundo Piso de la Cuarta Transformación de la vida pública del país. En su terapia familiar expone a la rudeza de las redes sociales a su esposa quien, tras su apellido propio, sigue siendo “de Salinas Pliego”, no como la Corregidora Josefa Ortiz.

La estrategia del Tío Richie para NO pagar impuestos es errónea. La fotografía donde lo acompañan sus empleados, Mexicanos a Favor de la Corrupción y la Impunidad, articulistas e intelectuales de poca monta es una pésima instantánea no en el camino a la Presidencia de la República sino en el camino a la excrecencia de la república. Al Tío Richie le vale madre la política o sólo le interesa participar para seguir siendo el evasor y delincuente de cuello blanco que es. Salinas Pliego no tiene base social y la base social que lo reconoce, lo desprecia, así los clientes de Elektra o de Banco Azteca. Quienes ven TV Azteca ven sus programas de entretenimiento y se burlan de sus noticieros porque la revolución de las conciencias crece críticamente. El Tío Richie desprecia al pueblo y, en consecuencia, el pueblo lo desprecia.

Cuando la derecha va de salida en Latinoamérica (Bolsonaro, las recientes elecciones en Argentina), la estrategia de Ricardo estalla. Javier Milei representa un Estado fallido, un colonialismo fallido, un neoliberalismo fallido. Sus hipótesis, las que recupera el Tío Richie, son superadas por la realidad, por la historia: “Donde hay mercado hay valoración. Cuando alguien da algo, eso que da tiene valor. Se valora y se aprecia. En cambio, hay infinitamente menos dulzura si se cree que se tienen puros derechos, se exige y se vive siendo un ingrato, tendiendo una actitud mezquina, que es precisamente la que domina al pensamiento de izquierda. La mezquindad, la envidia, el odio y el resentimiento. ¿La izquierda qué te dice? Odia al que te está dando trabajo porque es un hijo de puta que te está explotando. ¿Por qué? Porque trabajan con la teoría de la explotación” (El camino del libertario. Planeta, 2022).

El discurso televisivo del Tío Richie del 15 de septiembre, un grito ahogado, trasnochado, de lucha contra el “comunismo”, avejentado como el propio Salinas Pliego. Mezquino, odiador, resentido: mantener sus privilegios para atentar contra los derechos de los trabajadores de sus empresas, contra sus acreedores por agiotismo, contra la economía familiar de quienes han caído en sus créditos, contra los ciudadanos del país. Ese tío no quiere salvar a México y usa a los incautos para salvar o tratar de salvar su propio pellejo. Salinas Pliego y su grito desesperado.

(Escritor, poeta y periodista, es autor de los libros La cicatriz del naipe, Premio Nacional de Poesía “Ramón López Velarde”, Manual del imperfecto políticoCaldo de buitre y El mensaje de los cuervos. Es director fundador de la revista cultural Posdata y de Posdata Editores. Dirige aguaquemada.mx y www.lostubos.com.)

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// José Jaime Ruiz

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