Por José Jaime Ruiz
Escribió Goethe que las palomas envían mensajes de paz, los cuervos, en cambio, mensajes de guerra. Venezuela tiene que prepararse para la guerra anunciada por el Premio Nobel de la “Paz” a Corina Machado. Es el mensaje de los cuervos que intenta legitimar la invasión de Donald Trump al país petrolero. La guerra empezó en el Caribe, destrozando lanchas y asesinando personas que nunca comprobaron que fueran narcotraficantes. Mátalos en caliente, luego averiguas… o no lo compruebas.
Como Cuba, con sus errores y aciertos, Venezuela es la resistencia latinoamericana en contra del imperialismo, del colonialismo. El cerco es en serio, defender a Venezuela es defender a Latinoamérica en contra del terrorismo de Estado de Donald Trump y sus intereses económicos. La invasión está en marcha; el aparato ideológico, también: darle legitimidad a Corina para intentar su golpe de Estado desde una investidura falaz. El Nobel como acción política de guerra. Asistimos a una operación militar revestida de “paz”, la justificación ideológica de la depredación colonial.
Machado es el ariete imperialista contra Venezuela, por eso el gobierno de Trump finge. Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, declaró: “El presidente Trump seguirá alcanzando acuerdos de paz, poniendo fin a guerras y salvando vidas. El comité del Nobel probó que pone la política por encima de la paz”. Luego el sometimiento en el mensaje de Donald. En una comparecencia en la Casa Blanca, Trump relató: “La persona que recibió el Premio Nobel hoy me llamó y me dijo: ‘Estoy aceptando esto en tu honor porque realmente te lo merecías’. Fue una cosa muy amable de su parte’. Entre risas, aclaró: ‘No le dije dámelo a mí’ (Bild: “Trump scherzt über Friedensnobelpreis”)”.
La guerra imperial contra Venezuela está en marcha. En marcha también la posición geopolítica de China y Rusia.



