Por José Jaime Ruiz
Ante el dedazo chilango de Claudia Sheinbaum, Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, la Cuarta Transformación en Nuevo León puede organizar otra encuesta que defina quién es su candidato a la gubernatura del estado. Morena no representa a la 4T, al menos no en Nuevo León. Un sondeo ciudadano que excluya a casas demoscópicas que puedan ser compradas, bajo la nominación de espejo, y optimizar los resultados bajo los criterios de Giovanni Satori:
“Los pollsters, los expertos en sondeos, se limitan a preguntar a su quindam, cualquiera que sea, ‘¿qué piensa sobre esto?’ sin averiguar antes lo que sabe de eso, si es que sabe algo. El pollster comercial no tiene ningún interés en verificar cuál es la consistencia o inconsistencia de las opiniones que recoge: si lo hiciera sería autodestructivo. Los centros de investigación y las instituciones universitarias tendrían el estricto deber de colmar esa zona de oscuridad y confusión, verificando mediante el fact-finding polls (encuestas de determinación de hechos) y entrevistas en profundidad el estado y el grado de desconocimiento del gran público. Sin embargo, se callan como muertos.”
Lo posible: que la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Tecnológico de Monterrey, y tal vez otros centros universitarios, se unan para reparar las zonas negras, el “cuchareo científico” que entregó la candidatura de Morena a Abel Guerra y Clara Luz Flores, Clarabel. La Cuarta Transformación de Nuevo León generaría un nuevo sondeo ciudadano que confrontaría a Tatiana Clouthier, Judith Díaz, Waldo Fernández, Andrés Mijes y Jesús Elizondo. Tanto Clarabel como Felipe de Jesús Cantú no podrían participar porque ellos aceptaron el fraude demoscópico de Sheinbaum, Citlalli y Ariadna.
El clarabelismo no es opción para la 4 T en Nuevo León. Hay avances para atajar su desarrollo. Édgar Salvatierra, dirigente del Verde; Claudia Chapa, coordinadora legislativa; Guadalupe Rodríguez, del PT; Jesús Elizondo, diputado con licencia, y el independiente Rodrigo Montemayor tuvieron una cena en donde se acordó ir juntos, informó el periódico Milenio.
El encuentro es el primer acercamiento formal entre el PT y el Verde para explorar una candidatura externa a Morena. Las posibilidades de un candidato alterno a Clarabel acrecentarían la intención de voto para la Cuarta Transformación, el Verde y PT mantendrían sus registros estatales y la 4T convertiría la elección a tercios como una opción real de victoria frente a las candidaturas de Movimiento Ciudadano y del PRIAN. Si trascienden las mezquindades políticas y las ambiciones personales, la 4 T podría, por fin, tomar el cielo de Nuevo León por asalto.


