Sobre las ruinas de la civilización más antigua de Tehuacán, Puebla, se pretende construir fraccionamientos. La mítica Quachilco, uno de los asentamientos de la cultura ngiwa que llegó a extenderse por 100 hectáreas, enfrenta hoy una destrucción silenciosa: sus basamentos prehispánicos son derribados para abrir paso a la industria inmobiliaria; publica MILENIO.
A dos horas y media de la capital del estado, en el municipio de Altepexi, MILENIO recorrió el área afectada tras alertas lanzadas por la comunidad. En el lugar, la evidencia es contundente: sobre la tierra habitada por aquella cultura se observan ya los trazos de una construcción.
En el terreno es posible encontrar las piedras que formaban parte de la base piramidal, las cuales parecen haber sido simplemente arrojadas al costado de un canal de agua, mientras que en la superficie fueron sembrados nopales con los que, según los habitantes, se pretende simular que se realizan actividades agrícolas.
Miriam Barbosa Serrano, directora del Museo Comunitario de Altepexi, señaló que se tiene conocimiento de que el basamento fue derribado mediante el uso de maquinaria, por lo que se presume que los hechos estarían relacionados con un proyecto inmobiliario; sin embargo, todavía desconocen qué empresa sería la responsable.
“Hasta ahorita no sabemos exactamente quién fue, por comentarios de la comunidad y de gente que pasa por aquí se percataron de que era una maquinaria la que estaba destruyendo. Se comenta que fue una inmobiliaria pero aún no sabemos cual”, manifestó.
Barbosa Serrano lamentó los hechos y señaló que, mediante esfuerzos de la propia comunidad, se ha procurado proteger la zona histórica, toda vez que parte de ella también es utilizada por algunos pobladores para actividades agrícolas.
Por este motivo, consideró importante que el gobierno municipal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabajen de manera conjunta para delimitar una zona arqueológica y evitar mayores daños.

La también cronista de la demarcación consideró una equivocación que un ejidatario haya decidido vender el predio donde se ubicaba el basamento para el desarrollo de un proyecto inmobiliario, ya que representa una severa afectación a la historia del municipio.
“Nosotros como museo hemos venido rescatando parte de la historia de Altepexi y hemos pedido a las autoridades que delimiten hasta donde los campesinos pueden seguir sembrando y vender y lo que es el sitio arqueológico, para cuidarlo y resguardarlo”, señaló.

Añadió que, a lo largo de más de 25 años, se ha trabajado en el sitio arqueológico y se ha logrado recuperar diversas piezas, como vasijas, figuras e incluso un cráneo, que actualmente se encuentran exhibidas en el Museo Comunitario. Detalló que varias de ellas fueron donadas por los propios campesinos.

Peligro latente
Por su parte, Juan Carlos Andrade Castillo, académico de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) 213 Tehuacán, destacó que Quachilco es considerada la primera ciudad que existió en el valle de la región, al estimarse que sus orígenes se remontan al año 500 antes de Cristo. Esta referencia se sustenta en investigaciones de arqueólogos como el estadunidense Richard Stockton MacNeish.
En este sentido, lamentó que se lleven a cabo acciones que dañan la zona arqueológica, toda vez que, consideró, no se le está dando el valor que corresponde a un lugar de tal importancia para la región.
“Es el pueblo más antiguo del valle, entonces no puede estar en las condiciones en las que se encuentra y mucho menos con estas prácticas de demoler lo que queda. Lo que se hizo con la demolición del basamento piramidal es borrar el vestigio más claro que se tenía de esta pequeña ciudad”, manifestó.

Andrade Castillo advirtió que el peligro para la zona continúa, ya que se tiene registro de al menos 34 pirámides, centros ceremoniales, basamentos, entre otras estructuras que dan cuenta de la relevancia arqueológica del lugar.
Por este motivo, consideró que existe un riesgo latente que las autoridades deben atender con urgencia para evitar que se registre un nuevo caso de demolición de algún otro vestigio prehispánico.

Aunque reconoció la importancia de impulsar el desarrollo de Altepexi, indicó que este no debe darse a costa de su historia y su cultura, por lo que deben implementarse planes de crecimiento ordenado que eviten daños al patrimonio.

Autoridades se reúnen
MILENIO buscó al presidente municipal de Altepexi, Juan González Juárez, para conocer su postura sobre la demolición del basamento en la ciudad prehispánica de Quachilco; sin embargo, no se obtuvo respuesta.
De acuerdo con lo informado por personal del ayuntamiento, el edil sostuvo una reunión este lunes con representantes del INAH en la ciudad de Puebla, con la finalidad de elaborar un plan de atención para el sitio arqueológico.

Sin embargo, no se proporcionó mayor información sobre los acuerdos alcanzados durante el encuentro, en el que también participaron representantes de la dirección ejidal de la zona.
Otro aspecto relevante es que Quachilco no se encuentra considerada dentro del listado de zonas arqueológicas del INAH, ya que en Puebla cuentan con ese reconocimiento Teteles de Santo Nombre, en Tlacotepec de Benito Juárez; Cantona, en los municipios de Tepeyahualco y Cuyoaco; así como Tepapayeca, en Tlapanalá.
También forman parte del listado las zonas arqueológicas de Tehuacán; Cholula; Cerritos de San Cristóbal, en San Cristóbal Tepatlaxco; Tepexi el Viejo, en Tepexi de Rodríguez, y Yohualichan, en Cuetzalan.
Ante esta situación, los pobladores de Altepexi esperan que las autoridades municipales y federales vuelvan la mirada hacia el municipio y generen medidas para proteger su patrimonio prehispánico y evitar que continúe siendo destruido.
Imagen portada: MILENIO
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