Científicos desarrollan insectos cyborg para ayudar en situaciones críticas

El proyecto busca dar el siguiente paso tecnológico: más allá de localizar supervivientes, un grupo de investigadores de la Universidad de Queensland propone que los insectos realicen intervenciones médicas para salvar vidas.
AguaQuemada

agosto 27, 2026

Existe la creencia de que las cucarachas podrían sobrevivir fácilmente a una guerra nuclear. Sea cierto o no, la humanidad puso la conocida resistencia y adaptabilidad de uno de los animales más repudiados del mundo a su servicio: versiones de paramédicos cíborg (seres vivos controlados de forma remota) para inspeccionar aquellos lugares que el cuerpo no puede alcanzar; publica MILENIO.

Aunque ya existen modelos exitosos enfocados en labores de búsqueda y rescate —como los que se aplicaron tras el terremoto de magnitud 7.7 en Myanmar en 2025, la nueva apuesta del grupo de biorrobótica de investigadores de la Universidad de Queensland busca ir más allá de la localización de supervivientes a través de programaciones que permitan realizar intervenciones médicas para salvar vidas.

Gracias a los resultados del proyecto, generaciones no tan lejanas podrían ser testigos de enjambres de paramédicos de bolsillo cibernéticos bien equipados para la atención de emergencias, como personas atrapadas en edificios derrumbados, cuevas y otros lugares de difícil acceso.

¿Cómo funcionan las cucarachas socorristas?

Actualmente se ha diseñado tecnología que hace un siglo apenas rozaba las páginas de los libros de ciencia ficción. Sin embargo, ni los robots miniatura ni los drones recientes son lo suficientemente avanzados para el rescate de personas en terrenos complejos: consumen demasiada batería, se rompen fácilmente y les cuesta adaptarse.

La idea de insectos cíborg para responder a esta necesidad no es nueva. Desde hace 20 años surgieron propuestas enfocadas en el rescate debido a sus características: trepan y alcanzan los rincones más complicados sin problema, lo que contrarresta de manera significativa las limitaciones humanas en eventos críticos como terremotos u otros desastres naturales.

La cucaracha excavadora gigante ofrece una mayor capacidad para transportar equipos médicos y de rescate especializados. (Imagen: Universidad de Queensland)

Pero hallar a alguien no significa salvar su vida, por ello, el Dr. Thang Vo-Doan, ingeniero de biorrobótica de la Universidad de Queensland, declaró que potenciar la biomecánica natural de estos insectos cibernéticos “podría permitir que presten asistencia de emergencia oportuna cuando no sea posible el acceso directo a las personas atrapadas en espacios estrechos y llenos de escombros”.

En colaboración con ingenieros biomédicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), los integrantes del proyecto equiparon a cucarachas gigantes excavadoras del norte de Queensland, Australia, con cámaras e inyectores médicos en miniatura, convirtiéndolas así en “plataformas de rescate”.

Eligieron precisamente a esta especie debido a que ofrece una mayor capacidad para transportar equipos médicos y de rescate especializados. Pueden llegar a medir entre 84 y 87 milímetros, pesa cerca de 40 g y tiene una esperanza de vida de hasta 10 años.

El dispositivo instalado tiene la capacidad de disparar un inyector y administrar medicamentos líquidos casi infalible (90%). El animal también cuenta con un sistema confiable para guiarlo e indicarle el lugar exacto al que debe apuntar, con un 75% de éxito en las pruebas. Para guiar su marcha les aplicaron impulsos eléctricos muy suaves en las antenas y en la parte trasera.

Uno de los retos a los que se enfrentaron durante el diseño fue el exceso de peso: montar todo el equipo en una sola cucaracha entorpecía su movilidad. La solución fue desplegar una respuesta colectiva.

Los investigadores probaron el trabajo en equipo, confirmando que es posible teledirigir a múltiples cucarachas cíborg al mismo tiempo, permitiendo que varios insectos colaboren para cumplir tareas médicas complejas en el lugar de la emergencia.

“A mucha gente puede que no le guste ver una cucaracha gigante corriendo hacia ellos, pero si estás atrapado entre escombros o en una cueva y necesitas ayuda, podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, agregó Hai Nhan Le, otro de los autores del estudio.

¿Cómo podrían ayudar los insectos cíborg? 

 De tener éxito, los insectos podrían pasar de meras extensiones del ojo humano a agentes médicos capaces de brindar primeros auxilios. 

Más allá de los terremotos, los insectos son útiles en otro tipo de escenarios, cómo deslaves y otros desastres naturales: los paisajes estrechos o escapados son su especialidad. 

La aplicación de primeros auxilios inmediatos a víctimas inconscientes o atrapadas (por ejemplo, aquella que requieren dosis urgentes de antídotos contra mordeduras de serpientes, oxitocina para hemorragias posparto, adrenalina para alergias graves o coagulantes para traumatismos) pretende facilitar las labores y aumentar la probabilidad de supervivencia. 

Las mentes detrás del proyecto enfatizan que si bien la tecnología busca ser autónoma, el robot siempre deberá mantenerse bajo supervisión ya que no debe decidir cuándo inyectar a una persona. 

“El objetivo no es sustituir a los equipos de primera respuesta, sino ofrecerles una vía adicional para ver, llegar y, potencialmente, ayudar a las personas cuando el acceso directo resulta imposible”, declaró el Dr. Vo-Doan en un comunicado. 

También señaló que la visión a largo plazo consiste en desplegar enjambres de insectos cíborg especializados, en los que cada individuo desempeñe funciones complementarias.

Quizá en menos de una década el mundo sea testigo de equipos de rescate formados por paramédicos miniatura.

Imagen portada: Universidad de Queensland

https://www.milenio.com/ciencia-y-salud/cucarachas-ciborg-paramedicas-innovacion-rescates-emergencia

Fuente:

// Con información de MILENIO

Vía / Autor

// Staff

Usamos cookies para mejorar tu experiencia y personalizar contenido. Al continuar, aceptas su uso. Más detalles en nuestra Política de Cookies.