Estados fronterizos en EU se pintan de azul y castigan a Trump

El Partido Demócrata consiguió importantes victorias electorales en los estados que comparten frontera con territorio mexicano, particularmente en Texas.
AguaQuemada

noviembre 4, 2026

Una poderosa ola azul demócrata, impulsada por el descontento de millones de ciudadanos con la economía, la política migratoria y la presidencia de Donald Trump, sacudió este martes el mapa político de Estados Unidos, arrebató a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y el Senado, en lo que se perfila como uno de los mayores descalabros electorales del movimiento conservador; publica MILENIO.

El terremoto tuvo su epicentro en Texas, donde la demócrata de origen mexicano Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano MAGA Greg Abbott, quien aceptó su derrota, poniendo fin a más de tres décadas de dominio conservador a nivel local y convirtiéndose en la primera mujer latina en encabezar el ejecutivo de ese estado.

Con su triunfo, junto a Xavier Becerra, de raíces mexicanas, en California y la nativa americana Deb Haaland en Nuevo México, además de la reelección de la actual gobernadora demócrata Katie Hobbs en Arizona, la frontera entre Estados Unidos y nuestro país contará por primera vez con cuatro gobernadores promigrantes y opuestos a las políticas de Trump en contra de los que cruzan la frontera sin documentos.

Trump reaccionó al revés electoral, tratando de deslindarse de la derrota de su partido. “Yo no estaba en la boleta y, si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado por una avalancha de votos!”, escribió un mensaje en Truth Social.

El presidente también responsabilizó en su red social a Abbott por su derrota ante Hinojosa y le acusó de haberse convertido en un “republicano solo de nombre” en los últimos seis meses.

Pese a que despotricó durante el día contra Fox News por su cobertura electoral, le concedió por la noche una entrevista a la cadena conservadora donde reconoció que la guerra en Irán influyó en la derrota republicana.

Además, adelantó que si los demócratas le envían para su firma proyectos de ley que consideraba “insensatos”, los vetaría.

Aunque el liderazgo demócrata no reaccionó de inmediato a los comentarios presidenciales, legisladores que tendrán a su cargo los comités clave del Congreso han adelantado que pondrán en marcha un cúmulo de investigaciones sobre el presidente, sus políticas y negocios que involucran a sus familiares directos.

Lo que comenzó como una batalla por el Congreso adquirió dimensiones de un voto nacional de castigo contra la presidencia de Trump.

La derrota en Texas y los triunfos demócratas en otras regiones del país enviaron además una señal de advertencia al Partido Republicano: el descontento contra Trump no se limitó a los distritos competitivos, sino que penetró territorios que hasta hace poco parecían electoralmente inexpugnables, como Kansas e Iowa.

La ola azul alcanzó finalmente al Senado de Estados Unidos. Las grandes cadenas de TV y las agencias proyectaron que los demócratas recuperarán el control de esa cámara, tras arrebatar a los republicanos seis escaños y provocar un vuelco político que hasta hace unos meses parecía improbable. 

Texas protagonizó uno de los golpes más devastadores para los conservadores, toda vez que el demócrata James Talarico derrotó al fiscal general Ken Paxton, candidato respaldado por Trump, y conquistó un escaño que los republicanos habían controlado durante décadas. 

En Carolina del Norte, el exgobernador demócrata Roy Cooper venció al republicano Michael Whatley, mientras que en Carolina del Sur la demócrata Annie Andrews derrotó a Darline Graham, quien aspiraba a suceder a su hermano, el fallecido senador Lindsey Graham.

La ofensiva demócrata también se extendió a Ohio, donde el exsenador Sherrod Brown derrotó al republicano Jon Husted, protagonizando un espectacular regreso político. 

En Kansas, Adam Hamilton venció al senador Roger Marshall, convirtiéndose en el primer demócrata elegido al Senado por ese estado en casi un siglo. La sexta conquista llegó en Iowa, donde Josh Turek derrotó a la congresista republicana Ashley Hinson, de acuerdo con la proyección de CBS News.

Los demócratas también consiguieron defender dos escaños estratégicos. En Georgia, el senador Jon Ossoff ganó la reelección frente al republicano Mike Collins, mientras que en Nuevo Hampshire, Chris Pappas derrotó al exsenador John Sununu, frustrando dos de las principales oportunidades republicanas de recuperar terreno.

Sin embargo, todavía quedan contiendas importantes por definir. En Míchigan, el progresista Abdul El-Sayed mantiene una cerrada batalla contra el republicano Mike Rogers por un escaño demócrata vacante. 

En Maine, la veterana senadora republicana Susan Collins enfrenta una competencia muy ajustada contra Troy Jackson. Alaska también permanece pendiente, con la senadora republicana Dan Sullivan como uno de los objetivos demócratas.

El balance representa una derrota política mayor para Trump. Además de perder el Senado, enfrenta la posibilidad de que los demócratas bloqueen sus nombramientos judiciales y altos cargos, intensifiquen las investigaciones contra su administración y obstaculicen su agenda legislativa durante los últimos dos años de su mandato.

Imagen portada: IA / MILENIO

https://www.milenio.com/internacional/democratas-ganan-en-estados-fronterizos-de-eu-con-mexico

Fuente:

// Con información de MILENIO

Vía / Autor

// Staff

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