“No fui yo, fue mi exfiscal”: la traición y las verdades a medias

Una presidenta, una gobernadora, un exfiscal y una acusación sobre casinos. Parece una novela negra, pero es la política mexicana. El problema no es lo que se dijeron, es lo que todavía no han demostrado. Sheinbaum y Maru Campos levantaron la voz, México sigue esperando que levanten los expedientes. Cuando un periodista llega con una sentencia disfrazada de pregunta, la Mañanera corre el riesgo de convertirse en un mitin con micrófonos.
AguaQuemada

octubre 24, 2026

// Ombudsman del Derecho de las Audiencias de La Mañanera del Pueblo // IAQuemada

Ciudad de México.- La conferencia presidencial terminó la semana exhibiendo un problema que trasciende el enfrentamiento entre Claudia Sheinbaum y María Eugenia Campos: ¿qué sucede cuando una gobernadora comunica a la Presidenta que un funcionario de su propio gobierno habría permitido operaciones de agentes extranjeros y cometido actos de corrupción, pero la ciudadanía sólo conoce esas revelaciones mediante declaraciones políticas?

El viernes 23 de octubre, Sheinbaum reconstruyó públicamente su conversación privada del 19 de septiembre con la gobernadora panista de Chihuahua. Reconoció que ambas levantaron la voz, explicó el reclamo por una supuesta acusación de traición a la patria y aseguró que Campos había responsabilizado al exfiscal César Jáuregui de permitir la participación irregular de agentes estadounidenses en territorio nacional.

La Presidenta añadió un señalamiento de considerable gravedad: según su relato, la gobernadora afirmó que su administración había encontrado actos de corrupción atribuibles al exfiscal y que éste tenía casinos. Sheinbaum sostuvo que le recomendó denunciar los hechos y facilitó su acercamiento con Ernestina Godoy, titular de la Fiscalía General de la República.

Aquí aparece el primer problema de fondo. La palabra presidencial acredita que la Presidenta hizo esas declaraciones, pero no demuestra por sí sola que las acusaciones contra el exfiscal sean verdaderas. Tampoco establece que la gobernadora haya incurrido en un delito o que el ingreso de agentes extranjeros reúna todos los elementos jurídicos de la traición a la patria.

La distinción es fundamental. El periodismo no puede tratar como sentencia judicial el relato de una conversación privada, aunque provenga de la máxima autoridad política del país.

Radiografía de la participación periodística

La primera fila concentró 22 de las 33 participaciones, equivalentes al 66.7 %. La segunda recibió cinco (15.2 %); la tercera, dos (6.1 %); la cuarta, tres (9.1 %); y la quinta, una (3 %).

Esta distribución evidencia una concentración del acceso al micrófono. No demuestra por sí misma favoritismo editorial ni selección ideológica, pero constituye un indicador pertinente para examinar las reglas de asignación de turnos y la pluralidad efectiva de la conferencia.

El problema no es exclusivamente quién pregunta, sino también cuánto puede preguntar, quién obtiene repreguntas, quién consigue respuestas concretas y cuáles asuntos quedan pendientes.

I. Anatomía de una acusación: Chihuahua y la soberanía nacional

El episodio tiene antecedentes precisos. En abril de 2026, un operativo relacionado con un laboratorio clandestino en Chihuahua abrió interrogantes sobre la presencia y actuación de agentes de inteligencia estadounidenses. La muerte de dos agentes extranjeros en un accidente carretero y la posterior investigación de las autoridades mexicanas colocaron el asunto en el centro del debate sobre soberanía nacional.

El sábado 19 de septiembre, Sheinbaum y Campos sostuvieron una reunión privada en el aeropuerto de Ciudad Juárez. La conversación terminó convertida en un asunto nacional cuando ambas mandatarias difundieron sus versiones de lo sucedido.

El viernes 23 de octubre, la Presidenta hizo públicos nuevos elementos. Según su testimonio, Campos rechazó su propia responsabilidad y señaló al exfiscal. Además, habría comunicado que su administración había detectado corrupción y presuntos intereses del funcionario en casinos.

La diferencia entre conocer una irregularidad, denunciarla formalmente y acreditar judicialmente un delito resulta decisiva.

Cinco hechos y afirmaciones que deben distinguirse

AsuntoLo acreditado o documentadoLo que requiere demostración
Encuentro presidencialAmbas mandatarias reconocen la reunión y la confrontación verbal.El contenido completo de la conversación privada.
Agentes extranjerosExiste una investigación sobre la participación de agentes estadounidenses en Chihuahua.Sus funciones precisas, autorizaciones y responsabilidades individuales.
Responsabilidad de JáureguiEl exfiscal fue detenido y vinculado a proceso por imputaciones relacionadas con el caso.Su responsabilidad penal definitiva y el alcance de cada imputación.
Corrupción y casinosSheinbaum afirmó que Campos comunicó esos señalamientos.Propiedad de casinos, operaciones financieras ilícitas y pruebas documentales.
Responsabilidad de CamposSu actuación fue cuestionada públicamente y se mencionó una denuncia en su contra.Conocimiento previo, participación, omisiones jurídicamente relevantes o responsabilidad penal.

La vinculación a proceso del exfiscal no equivale a una sentencia condenatoria. Tampoco debe confundirse la causa por presunto ejercicio ilegal del servicio público con las acusaciones relativas a casinos y corrupción.

La contradicción central

Si la gobernadora conocía elementos que apuntaban a posibles actos delictivos de un alto funcionario bajo su administración, corresponde determinar cuándo obtuvo esa información, qué autoridades la documentaron y qué medidas adoptó.

Si los conoció únicamente después del operativo, debe establecerse cómo y cuándo surgieron los hallazgos. Si los conocía antes, la pregunta sobre eventuales omisiones adquiere relevancia.

Pero ninguna de las dos hipótesis puede convertirse en conclusión sin documentos.

Hay, además, otra cuestión institucional: si la Presidenta fue informada personalmente de posibles delitos, ¿qué comunicaciones oficiales se produjeron posteriormente y cuál fue su trazabilidad?

El deber de transparencia no significa divulgar pruebas reservadas ni comprometer el debido proceso. Significa explicar las actuaciones institucionales que legalmente puedan hacerse públicas.

II. La Mañanera como escenario de la confrontación

La documentación semanal permite observar cómo el caso Chihuahua fue adquiriendo centralidad en las conferencias.

LUNES 19

El inicio de las preguntas sobre el exfiscal

Se plantearon preguntas sobre la detención, la excepcionalidad del delito de traición a la patria y la diferencia entre las imputaciones estatales y federales. La ficha del día consigna la explicación presidencial de que las primeras acusaciones locales se relacionaban con otros ilícitos y la investigación federal incluía seguridad nacional.

MARTES 20

El supuesto pacto político y la responsabilidad de Campos

Desde El Chapucero y La Izquierda Noticias, Nacho Rodríguez planteó una versión sobre un presunto acuerdo entre Sheinbaum y Campos, incluyendo la especulación sobre una embajada.

La Presidenta rechazó los pactos políticos sobre asuntos judiciales. Ante la pregunta de si debía investigarse a Campos por omisión, señaló que esa determinación correspondía a la Fiscalía y no a ella.

MIÉRCOLES 21

La rendición de cuentas sobre el huachicol fiscal

La agenda se desplazó hacia Pemex y el contrabando de combustibles. Las repreguntas contrastaron casos denunciados, permisos de importación, montos reclamados y dinero recuperado. Fue uno de los ejercicios de escrutinio económico más sustantivos de la semana.

JUEVES 22

La entrevista de Campos y la denuncia contra ella

Un participante de Subjetivo MX citó una entrevista anterior de la gobernadora en la que habló de contactos y reuniones de funcionarios estatales con agencias estadounidenses.

Otra intervención planteó una denuncia atribuida a familiares de un militar fallecido. La existencia y el alcance de esa denuncia deben corroborarse mediante su documentación ministerial.

VIERNES 23

La revelación de la conversación privada

Tras difundirse una entrevista de Campos con Carlos Loret de Mola, la Presidenta ofreció su versión. Reconoció el intercambio de reclamos, atribuyó a la gobernadora las acusaciones contra Jáuregui y confirmó que facilitó su acercamiento con la titular de la FGR.

La secuencia muestra un hecho relevante: el asunto no apareció espontáneamente el viernes. Fue construido informativamente durante varios días mediante preguntas, respuestas, versiones periodísticas y referencias a investigaciones judiciales.

El riesgo de ese proceso es que la reiteración termine sustituyendo a la comprobación. Una afirmación repetida en cinco conferencias no se convierte automáticamente en un hecho acreditado.

III. ¿Traición a la patria o violación de la Ley de Seguridad Nacional?

El concepto de traición a la patria requiere especial cuidado.

No toda comunicación con agentes extranjeros constituye un delito. Tampoco toda cooperación internacional en materia de seguridad es ilegal. México dispone de mecanismos de colaboración institucional con otros Estados.

La cuestión radica en las facultades, autorizaciones y modalidades de participación.

Para evaluar jurídicamente el caso deben responderse, al menos, estas preguntas:

  • ¿Qué agentes extranjeros ingresaron y bajo qué condición migratoria o diplomática?
  • ¿Qué autoridades mexicanas conocieron o autorizaron su presencia?
  • ¿Realizaron actividades de inteligencia, asesoría, acompañamiento u operaciones directas?
  • ¿Qué disposiciones específicas de la legislación mexicana se habrían infringido?
  • ¿Qué elementos permitirían configurar un delito de traición a la patria, más allá de una irregularidad administrativa o de seguridad nacional?

La Ley de Seguridad Nacional establece un régimen de control aplicable a agentes extranjeros. Sin embargo, una eventual infracción a ese régimen no demuestra por sí sola todos los elementos del tipo penal de traición a la patria.

En su conferencia del 20 de octubre, Sheinbaum formuló una distinción jurídicamente correcta cuando explicó que no le correspondía exonerar ni condenar a la gobernadora:

“No depende de mí exonerar a una persona o a otra”.

También sostuvo que debían ser la Fiscalía y la investigación las que determinaran hasta dónde llegaban las pruebas.

Es una postura institucional pertinente. El Ombudsman debe reconocerla, sin que eso impida señalar las tensiones entre la prudencia procesal expresada el martes y la dureza de las revelaciones políticas del viernes.

La pregunta que la tribuna no resuelve

¿Por qué se hizo pública la acusación sobre los casinos?

Hay interés periodístico en conocer si una gobernadora denunció corrupción dentro de su administración. Pero la exposición de esas acusaciones desde Palacio Nacional puede producir un efecto de condena anticipada cuando no se acompaña de documentación verificable.

La responsabilidad de la Presidenta no consiste en ocultar información de interés público. Consiste en diferenciar lo que sabe directamente, lo que le han dicho y lo que las instituciones han podido acreditar.

También corresponde a la gobernadora ofrecer una explicación sustentada sobre sus señalamientos, especialmente si ya los presentó ante una autoridad ministerial.

El acceso a información sobre investigaciones penales tiene límites legítimos. Esos límites no autorizan al poder a sustituir documentos por insinuaciones ni al periodismo a sustituir pruebas por adjetivos.

IV. El periodismo frente al poder: preguntas sustantivas y preguntas que inducen respuestas

En el análisis de las fichas semanales aparece una diferencia importante entre dos maneras de intervenir en la Mañanera.

La primera consiste en plantear hechos verificables, contrastar cifras, identificar contradicciones y exigir información. La segunda parte de una conclusión ideológica, la desarrolla ante la Presidenta y finalmente solicita su opinión o ratificación.

Ambas modalidades aparecieron durante la semana, pero no cumplen la misma función periodística.

El martes, la intervención de Nacho Rodríguez incorporó expresiones como “grandes traidores” y “vendepatrias” al referirse a dirigentes opositores. También preguntó si debían abrirse investigaciones por traición a la patria contra Alejandro Moreno y Lilly Téllez.

La Presidenta rechazó esa posibilidad y, según la ficha analítica, sostuvo que no debía judicializarse la política. Es una respuesta que introduce un límite necesario frente a las preguntas orientadas a criminalizar opiniones o conductas políticas sin acreditar los elementos de un delito.

El jueves, otra intervención presentó como una “confesión” las declaraciones anteriores de Campos acerca de su relación con agencias estadounidenses. Pero reconocer reuniones o intercambios de información con organismos extranjeros no equivale automáticamente a admitir una operación ilegal.

El punto merecía una pregunta de seguimiento: qué funcionarios participaron, cuáles eran sus competencias y qué autorizaciones existían.

El Ombudsman observa que una pregunta no gana rigor por su severidad retórica, sino por la calidad de sus pruebas.

La misma exigencia debe aplicarse a quienes preguntan desde posiciones críticas del oficialismo. La descalificación de una versión periodística como falsa exige demostrar su falsedad, no únicamente contraponer otra versión política.

Las intervenciones de mayor valor fiscalizador

El miércoles 21, Jorge Chaparro, de Meganoticias, sostuvo una secuencia especialmente relevante sobre el huachicol fiscal.

Sus preguntas confrontaron distintas magnitudes reportadas por las autoridades: 152 casos vinculados con contrabando e incumplimiento de controles volumétricos; diferencias entre empresas identificadas; estimaciones de daño al erario; montos querellados; y cantidades cuya recuperación se anunció.

La ficha documenta que pidió separar lo detectado, lo denunciado, lo reclamado y lo efectivamente recuperado.

La distinción es trascendental. Los 600 mil millones de pesos mencionados como estimación de daño, los 16 mil millones querellados y otras cifras de recaudación o recuperación no constituyen indicadores intercambiables. Deben especificarse sus periodos, metodología y estado procesal.

Esta clase de preguntas permite identificar si el gobierno está presentando ingresos nuevos, regularizaciones fiscales, montos bajo litigio o recursos efectivamente restituidos.

Otro ejemplo surgió el lunes, cuando Dalila Escobar, de Proceso, preguntó por reclutamiento forzado de adolescentes, centros de captación, desapariciones y la actuación de fuerzas federales frente a ataques contra civiles.

Su intervención incorporó casos específicos y solicitó cifras, mecanismos de coordinación y explicaciones de la autoridad.

Estas preguntas representan un ejercicio de vigilancia del poder porque trasladan la conversación desde el discurso gubernamental hasta las consecuencias comprobables de sus políticas.

V. Los otros asuntos de la semana: una agenda que no debe quedar eclipsada

Seguridad, desapariciones y reclutamiento forzado

El lunes se plantearon las dificultades para investigar centros de reclutamiento criminal y fosas clandestinas en inmuebles privados. También se expuso la denuncia de familiares sobre presunta falta de intervención federal frente a agresiones en Michoacán.

Corresponde diferenciar las denuncias de los hechos verificados, así como comprobar si las autoridades entregaron posteriormente las estadísticas requeridas.

Salud, medicamentos y deuda con proveedores

El martes, las preguntas se centraron en la adquisición consolidada de medicamentos, garantías de abastecimiento, adeudos gubernamentales y acusaciones sobre presunto robo de insumos por personal médico.

La fiscalización debe concentrarse en medicamentos recibidos y distribuidos, no solamente en cantidades contratadas.

Petróleo, energía y recaudación fiscal

El miércoles, la comparecencia del sector energético permitió preguntar por producción petrolera, exportaciones, deuda de Pemex, importadores de combustibles y recuperación de recursos relacionados con el huachicol fiscal.

El reto periodístico consiste en contrastar las presentaciones oficiales con estados financieros, expedientes fiscales y resultados de investigación.

Parques industriales, inversión y vivienda

El jueves se abordaron nuevos desarrollos industriales, integración de proveedores nacionales, transferencia tecnológica y acceso a la vivienda.

Una pregunta particularmente pertinente fue cuánto valor agregado permanecerá en México, más allá del capital anunciado para los nuevos parques.

Transformación digital de la salud y el INE

El viernes se presentó el Consejo Asesor para la Transformación Digital del Sector Salud. Las intervenciones abordaron interoperabilidad de expedientes clínicos, distribución de medicamentos, inversión y carencias tecnológicas.

También se preguntó por la polémica relacionada con Guadalupe Taddei y un proveedor del Instituto Nacional Electoral. Las acusaciones referidas por el periodista requieren investigación independiente y no deben presentarse como corrupción demostrada.

Estos asuntos muestran que la Mañanera conserva capacidad para colocar información gubernamental relevante en la discusión pública. Sin embargo, la amplitud temática puede diluir el seguimiento de preguntas incómodas si cada conferencia abandona los asuntos que quedaron sin resolver el día anterior.

VI. Observaciones deontológicas del Ombudsman

El balance permite formular cinco observaciones centrales.

Primera. La Presidenta reconoció que la investigación penal no está subordinada a su voluntad. Su negativa a exonerar personalmente a la gobernadora y su rechazo a criminalizar automáticamente a dirigentes opositores son decisiones comunicativas que deben registrarse favorablemente.

Segunda. La narración presidencial sobre Campos y Jáuregui exige corroboración independiente. El señalamiento sobre casinos es suficientemente grave para justificar una investigación periodística, pero no para atribuir propiedades, corrupción o culpabilidad sin documentos.

Tercera. La cobertura del presunto ingreso ilegal de agentes estadounidenses debe separar irregularidad administrativa, infracción a la Ley de Seguridad Nacional y responsabilidad penal. No son categorías equivalentes.

Cuarta. La concentración de las participaciones limita la diversidad observable del intercambio. El registro de 33 participaciones, con 22 desde la primera fila, constituye evidencia de concentración espacial del acceso, aunque no basta para demostrar discriminación o favoritismo.

Quinta. La utilidad pública de la conferencia aumenta cuando existen repreguntas verificables. El contraste de cifras fiscales, las solicitudes de datos sobre reclutamiento criminal y las preguntas sobre abastecimiento sanitario aportaron más elementos de rendición de cuentas que las intervenciones construidas alrededor de calificativos partidistas.

VII. Las preguntas que siguen abiertas

El caso Chihuahua debe permanecer en la agenda informativa hasta esclarecer cuestiones que no pueden resolverse mediante declaraciones cruzadas:

  1. ¿Existe registro oficial de los agentes extranjeros involucrados, sus fechas de ingreso y las actividades autorizadas?
  2. ¿Qué disposiciones legales concretas sustentan las imputaciones penales contra el exfiscal?
  3. ¿Qué pruebas ha presentado la Fiscalía estatal y cuáles corresponden a la investigación federal?
  4. ¿Qué sabía Maru Campos antes del operativo y qué conoció después?
  5. ¿Cuándo se detectaron los presuntos actos de corrupción que la Presidenta atribuye al testimonio de la gobernadora?
  6. ¿Existen documentos registrales o financieros que acrediten la presunta propiedad de casinos?
  7. ¿Se presentó una denuncia formal sobre esos supuestos negocios y cuál es su estado?
  8. ¿Qué comunicaciones oficiales documentan la reunión de Campos con Ernestina Godoy?
  9. ¿Qué información puede divulgarse sin vulnerar el debido proceso?
  10. ¿Qué medidas adoptaron las autoridades mexicanas para impedir operaciones extranjeras no autorizadas y revisar los mecanismos de colaboración bilateral?

Son preguntas dirigidas a las autoridades competentes, no afirmaciones encubiertas sobre hechos todavía sujetos a investigación.

VIII. Dictamen del Ombudsman

La semana dejó una paradoja: mientras la Presidenta defendía la autonomía de las investigaciones penales frente a los intereses políticos, su propia tribuna adquiría un papel protagonista en la difusión de acusaciones personales y señalamientos de corrupción aún necesitados de demostración pública.

No corresponde exigir silencio a la jefa del Estado. Corresponde exigir precisión.

El derecho ciudadano a conocer qué ocurrió en Chihuahua incluye la posibilidad de examinar responsabilidades en los tres niveles relevantes: el de quienes participaron en las operaciones extranjeras, el de los funcionarios que pudieron autorizarlas y el de las autoridades que debían supervisarlas.

También incluye el derecho de las personas investigadas a no ser condenadas anticipadamente mediante el discurso político.

El periodismo debe evitar convertirse en fiscal auxiliar del gobierno, defensor automático de la oposición o instrumento de confrontación entre mandatarias. Su obligación es más exigente: reconstruir los hechos, comprobar los documentos, contrastar testimonios y señalar las contradicciones sin adjudicar culpas que únicamente pueden determinar las autoridades judiciales.

El informe de esta semana deja una conclusión editorial: la soberanía se defiende con la ley, la justicia con pruebas y el periodismo con preguntas que incomoden a todos los poderes.

La frase “No fui yo, fue mi exfiscal” tiene una enorme fuerza política. Pero no es una resolución ministerial, no constituye una sentencia y no responde por sí sola a la pregunta central: quién autorizó qué, bajo qué facultades, con qué conocimiento y con cuáles consecuencias.

Mientras esas respuestas no estén documentadas, la conferencia presidencial habrá contribuido a revelar un conflicto de Estado, pero no a esclarecerlo plenamente.

Fuente:

// La Mañanera Semanal / IAQuemada

Vía / Autor

// Staff

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