Treinta y dos horas bastaron para sembrar incertidumbre en Sinaloa y sacudir a la clase política mexicana.
Se trató de un lapso minúsculo —el periodo más corto que ha tenido un gobernador en funciones en el estado— en el que Rubén Rocha Moya intentó retomar las riendas de la gubernatura y el blindaje del fuero, para luego recular y volver a sacudir al aparato institucional al solicitar, una vez más, licencia al cargo; publica MILENIO.
La decisión obliga a que este domingo 23 de agosto se repita el protocolo legal de hace tres meses, cuando la solicitó por primera vez luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara, junto con nueve funcionarios más, de presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
La mañana del viernes, a las 10:30 horas, un mensaje en redes sociales alteró el tablero político nacional. Tras 112 días de ausencia, Rocha anunciaba su reincorporación:
“He tomado la decisión de reincorporarme a mis funciones constitucionales como Gobernador del Estado; lo hago con la frente limpia y el compromiso intacto de servirle al pueblo de Sinaloa”, declaró.
Un regreso inesperado
A su llegada al Palacio de Gobierno en Culiacán, coincidió con una protesta de colectivos de madres buscadoras. Lo saludaron sin confrontación y el mandatario ingresó caminando al recinto, como si nada hubiera cambiado. Sin embargo, no hubo recepciones oficiales ni comisiones legislativas esperándolo: el regreso no fue notificado con antelación a nadie, ni siquiera a la Junta de Coordinación Política del Congreso.
Siendo gobernador, Rocha podría escudarse de nuevo en el cargo frente a probables órdenes de aprehensión o solicitudes de extradición derivadas de los expedientes.
De inmediato, la maquinaria administrativa se puso en marcha. Tomó protesta de nuevo a Yeraldine Bonilla como Secretaria General de Gobierno —quien hasta ese momento se había desempeñado como gobernadora interina— y se encerró en el Salón de Gobernadores para encabezar una sesión de trabajo con su gabinete.

Durante las horas posteriores, por los pasillos desfilaron decenas de funcionarios en camionetas que entraron y salieron del recinto. Entre ellos destacó la presencia de actores políticos clave como el senador con licencia Enrique Inzunza, también señalado por la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
El día transcurrió entre reuniones privadas con magistrados del Poder Judicial y un encuentro con legisladores de Morena, a quienes Rocha les aseguró que retomaba el cargo al no existir ninguna acusación formal ni impedimento legal en su contra. No obstante, en esa misma reunión comenzaron a aflorar posturas encontradas.
La 4T marca distancia
En cuestión de horas, el respaldo que apenas tres meses atrás le gritaba “no estás solo” se desvaneció, dejando al descubierto una marcada fractura en el partido oficialista. No toda la bancada de Morena acudió al llamado —algunos legisladores mostraron abiertamente su molestia—, mientras que varios alcaldes con quienes sostendría un encuentro decidieron cancelar su asistencia para evitar la fotografía oficial. También se tenía prevista una reunión con empresarios, quienes tampoco quisieron acudir.
En el exterior del recinto, la prensa buscó obtener declaraciones de los funcionarios sin éxito alguno.
Pasadas las 13:00 horas, diputados locales de Morena en el Congreso del Estado comenzaron a reconocer ante los medios su desconcierto, admitiendo que se enteraron de la reincorporación al mismo tiempo que la ciudadanía.
Al filo de las 14:00 horas, la Secretaría de Gobernación (Segob) dinamitó cualquier narrativa de respaldo oficialista al calificar la reincorporación como una «determinación de carácter exclusivamente personal» y precisar que las carpetas de investigación en la Fiscalía General de la República (FGR) permanecen abiertas.
La embestida política continuó desde la Ciudad de México: Ricardo Monreal y el grupo parlamentario federal de Morena exigieron públicamente dar marcha atrás. Por la noche, un contundente desplegado firmado por 23 gobernadoras y gobernadores de la llamada Cuarta Transformación le exigió madurez, advirtiéndole que las ambiciones de facción jamás se impondrán al proyecto colectivo.

Entrada la noche, reporteros desplegados en las inmediaciones del Palacio de Gobierno atestiguaron la salida acelerada de vehículos oficiales. A pesar de los intentos por abordar a los funcionarios, nadie aceptó dar declaraciones.
Sheinbaum cerró de «portazo» cualquier vía de conciliación
La mañana del sábado, el Palacio de Gobierno lucía con aparente normalidad: personal entrando y saliendo en camionetas blindadas, pero sin escoltas visibles ni despliegue de vehículos militares, más allá de algunas patrullas de la Policía Estatal. En el exterior, trabajadores colocaban guirnaldas tricolores para las fiestas patrias.
Hacia mediodía, bajo la sombra para resguardarse de los 39 grados sinaloenses, la prensa no vio llegar ni salir al mandatario. Incluso circuló el rumor de que pudo haber pernoctado en la misma sede gubernamental, sin que se lograra confirmar visualmente su paradero. Pero la falta de vehículos blindados y hombres armados, descartaba esa versión.
Sin la presencia de liderazgos clave de Morena, las voces de la oposición retumbaron a las afueras del recinto. Paola Gárate, diputada local del PRI, cuestionó la postura del partido oficialista y criticó que, mientras el debate político se centraba en la figura de Rocha, en Sinaloa continuaban los asesinatos y las desapariciones. Y no es para menos, tan solo este viernes se registraron ocho homicidios dolosos.
Mientras que Martha Reyes, representante de Coparmex, anunció ante medios una marcha ciudadana convocada para el lunes siguiente en rechazo al retorno del mandatario:
“Es tiempo de que la ciudadanía reclame a los funcionarios que están obligados a servir al pueblo y a no a intereses personales”, enfatizó.
La estocada pública definitiva llegó de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien decidió marcar una postura. Aunque dijo que también se había enterado de la noticia a través de las redes sociales, el mensaje institucional cerró de portazo cualquier vía de conciliación:
«Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder». Ya no hubo más señales de vida; la burocracia cerró el recinto al filo de las 15:00 horas, mientras el congreso del Estado se mostraba desolado, sin actividad oficial aparente.

A las 18:40 horas del sábado 22 de agosto, acorralado por el aislamiento de sus propios correligionarios y ya sin margen de maniobra, Rocha Moya volvió a solicitar licencia, otra vez, vía redes sociales.
A través de una carta, que difundió el mismo Rocha, dirigida al presidente de la Diputación Permanente del Congreso del Estado, el diputado Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, el mandatario hizo público el oficio:
Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo. pic.twitter.com/4QafpoSDPt
— Rubén Rocha Moya (@rochamoya_) August 23, 2026
Se prevé que este domingo a las 11 horas el Congreso del Estado sesione de manera extraordinaria en el Salón Constituyentes —como ocurrió a principios de mayo— para designar a quien asumirá la titularidad del Poder Ejecutivo estatal.
Imagen portada: MILENIO
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