Por José Jaime Ruiz
El poder controla el espacio, las arenas, el espacio relacional. Para entender a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, hay que entender su sonrisa de Mona Lisa, socarrona porque, cuando minimiza, maximiza: “No tiene nada de malo cómo se acomodaron y no hay ningún mensaje”. Traviesa, es el arco y la flecha que da en el blanco en las relaciones de poder. Pasó un año, pero la polilla de los apóstatas del antiguo régimen fue acorralada y va de salida, así Adán Augusto López, así el Clan Monreal, al que le canceló su prolongación política en Zacatecas.
No hay que atender un “retropopulismo” (Bartra) en un Zócalo desbordado. El interés presidencial no es el acarreo sino los descarriados. Bien pueden Pedro Haces, la CTM, el SNTE, el PT o el Verde llenar de globos la plaza como un intento de ser visibles, como músculo frente a la doctora Sheinbaum. Son parte del fenómeno de masas y, sin embargo, la presidenta no incita este juego presencial, lo suyo es la fisicidad política, orgánica, del pueblo. Por eso es importante acorralar a los que se quieren pasar de lanza. Causalidad sin casualidad: en el espacio de relaciones, el Corralito VIP es el mensaje.
¿Cuál mensaje? Ensalzar en el discurso a Andrés Manuel López Obrador es continuidad; cambio, el sacudirse la polilla de las otras corcholatas: Adán Augusto López y la Barredora, la frivolidad de Gerardo Fernández Noroña y un “engarróteseme ahí” contra Ricardo Monreal y su clan. La distribución del espacio también es semántica. La presidenta Sheinbaum corrigió y ahora existe una calculada distancia entre las apolilladas corcholatas y también con Morena, menos con Luisa María Alcalde, más con Andy López Beltrán. La cercanía institucional está en otro lado, en su estilo plural de gobernar con un amigable y eficiente gabinete y, federalista, con las gobernadoras y gobernadores (el mensaje a la Armada y al Ejército no fue un mensaje de la presidenta sino de la Comandanta Suprema como golpe de autoridad). Ruptura de terciopelo con el ejercicio político diseñado por López Obrador para su sucesión, ahora sabemos que no habrá cargos sexenales en el Legislativo. Adán Augusto y Monreal serán desplazados, se van porque se van. Falta aprobar un relevo en las cámaras, pero el de Alfonso Ramírez Cuéllar está amarrado.
Los habitantes del Corralito VIP están en jaque. La doctora Sheinbaum juega como José Raúl Capablanca: “Las combinaciones en ajedrez están basadas en la adecuada coordinación de las piezas actuando sobre el punto más débil de la posición adversaria”. ¿La posición más débil de Ricardo Montreal? Su hermano Saúl. ¿La posición más débil de Adán Augusto? Hernán Bermúdez Requena. Como Capablanca, la doctora Sheinbaum evita complicaciones y tácticas innecesarias; no es depredadora de piezas, prepara su jaque con lógica pura; el mate lo diseña, lo diagrama no con brutalidad sino a través de la armonía posicional perfecta y el dominio total del tablero.
Sonrisa de Mona Lisa: “No tiene nada de malo cómo se acomodaron y no hay ningún mensaje”.



