La 4T bajo acoso, apuntes

En un ejercicio de masturbación tardía, Lord Molécula realiza un viaje hasta Palenque para acosar a AMLO. Ciro exhibe su epitafio periodístico. Reyna Haydee acosa y provoca. Contraste: Arlin se juega la vida.
AguaQuemada

octubre 1, 2025

Por José Jaime Ruiz

@espejonegromx

@aguaquemadamx

Uno

En un ejercicio de masturbación tardía, sin pudor ni respeto alguno, el llamado Lord Molécula realiza un viaje hasta Palenque como si fuera un Ulises redivivo y él un personaje que mereciera la atención, desde una crónica auto celebratoria, del expresidente Andrés Manuel López Obrador. ¿Su objetivo? Entregarle su tesis. Lord Molécula no es un Odiseo que regresa a Ítaca (imperdible las actuaciones de Ralph Fiennes y Juliette Binoche en The Return, 2024), tampoco un Simbad el Marino sino un Simbad el Varado a las puertas de la quinta de AMLO. Al grotesco personaje de La Mañanera del Pueblo se lo llevó, literalmente, La Chingada.

Dos

Ciro Gómez Leyva, un rencor vivo, presenta un libro de un ominoso título: No me pudiste matar. (Planeta, 2025). Como Raymundo Riva Palacio, su ejercicio periodístico cotidiano es de medias mentiras, en su acoso en contra de López Obrador, medias verdades o mentiras redondas. Desde un sondable y rabioso abismo de un inferno personal, exhibe su epitafio periodístico: “Con ‘el Bart’ yo me despido de él con el libro y digo: A ti que crees en Dios, que Dios te bendiga. Con López Obrador digo: que Dios te bendiga… y que se vaya al diablo”.

Tres

Se hace tarde en La Mañanera del Pueblo, desde la frivolidad, crece en su circo íntimo Reyna Haydee. La presidenta desciende de su condición de estadista y mantiene una conversación de café, de comadreo, innecesaria, con una reventadora. Error de Claudia, la colaboradora de Pie de Página no va a realizar periodismo sino a acosar y a provocar en sus maromas a los periodistas de la mañanea y, en su teatro, a la presidenta. Lo suyo no es información, es ruido. Desde sus balbuceos, Reyna Haydee explota la agenda matutina. La nota ya no es Héctor Aguilar Camín y los intelectuales orgánicos del neoliberalismo (diálogo que introdujo Nancy Flores de Contralínea), la nota es el protagonismo de una acosadora.

Cuatro

En contraste moral con todos los anteriores, la periodista Arlin Medrano realmente se juega la vida en una de las embarcaciones internacionales que se dirigen a Gaza con ayuda humanitaria y denunciando el genocidio Trump-Netanyahu contra Palestina. Hay niveles. En su reciente parte de paz (no parte de guerra), Arlin señala:

“Queremos poner sobre la mesa algunos puntos sobre el acompañamiento de Turquía, Egipto, Italia y España a la @gbsumudflotilla, así como la gran contradicción que encierra:

“1. Se ha dado mucho peso mediático a la participación de países europeos, invisibilizando los esfuerzos del Sur Global. Países como Colombia y Malasia han estado apoyando desde el inicio, y eso no puede ponerse en el mismo nivel que quienes llegan más tarde y por cálculo geopolítico. La correlación de fuerzas no es homogénea: hay una geopolítica distinta y desigual.

“2. El verdadero crédito de que ciertos gobiernos participen no corresponde a sus élites, sino a sus pueblos. El caso de Italia lo muestra con claridad: un gobierno de ultraderecha se ve forzado a acompañar por la presión popular que ha desbordado sus calles. Es la gente, no las instituciones, quien ha estremecido las cúpulas de poder.

“3. La misión de los barcos militares que nos acompañan es limitada: ni llevan ayuda humanitaria, ni buscan romper el cerco, ni intervendrán en caso de un ataque o intercepción. Su presencia es política, no solidaria en los hechos.

“4. Aquí está la contradicción central: esos barcos militares planean abandonarnos al llegar a las 120 millas náuticas, alegando que no quieren ‘intervenir en aguas israelíes’. Pero si esos mismos países reconocen a Palestina –como lo hacen junto con 155 miembros de la ONU–, entonces esas no son aguas ‘israelíes’, sino palestinas. Y en ese marco, lo que evitan no es un conflicto legal, sino un conflicto político con Israel.

“5. Estos debates –si somos o no terroristas, si las aguas son israelíes o palestinas– buscan desvirtuar lo esencial: desplazar la conversación del genocidio y del bloqueo sobre Palestina. Es una forma de vandalizar la verdad y mantener el foco lejos del crimen.

“6. La intercepcion/secuestro con la que amenaza Israel a nuestras embarcaciones es ilegal.”

Fuente:

Vía / Autor

// José Jaime Ruiz

Usamos cookies para mejorar tu experiencia y personalizar contenido. Al continuar, aceptas su uso. Más detalles en nuestra Política de Cookies.